Planificar un viaje a Egipto al principio puede plantearte muchas dudas, y es que si te gusta viajar por libre y organizar tu propio viaje, puede que cuando te plantees viajar a este país dudes de si hacerlo por libre o con una agencia. Por lo menos, eso es lo que nos pasó a nosotros y es que cuando buscábamos información o preguntábamos a gente que ya había ido, muchos de ellos nos decían que lo habían hecho por agencia.
Al principio llegamos a preguntar en algunas, y la verdad es que los precios no estaban mal, pero seguía sin convencernos que todo estuviera programado y tuviera un horario, así que empezamos a investigar mejor y descubrimos que otros viajeros habían organizado el viaje por su cuenta. A partir de ahí, decidimos que nosotros también lo haríamos así, aunque esto no quiere decir que el viaje sea totalmente por libre o sí, eso ya depende de cada uno.
Hoy en día puedes organizar un itinerario por tu cuenta a Egipto de muchas formas. Una opción puede ser hablar con un guía de allí para que te organice el viaje a ti solo, pero seguramente esto sea más caro. Otra opción puede ser hacer una parte por libre y otra organizada contratando un crucero que es lo que hicimos nosotros. O puedes hacerlo todo por libre.
Para ayudarte un poco con la planificación de tu itinerario, nosotros te vamos a dejar el nuestro por si te sirve de ayuda. En él contamos con detalle todo lo que hicimos cada día. Hemos de decir que nos hubiera encantado pasar más tiempo en este país porque nos quedamos con ganas de más.
En total estuvimos 9 días viajando por Egipto en septiembre de 2019.
DÍA 1: LLEGADA A EL CAIRO
Nuestro itinerario por Egipto comienza cogiendo un autobús nocturno el día 30/08 que nos lleva desde Málaga a Madrid. Llegamos a la estación de autobuses de Madrid sobre las 7:00 de la mañana y aunque teníamos bastante tiempo nos fuimos directamente al aeropuerto en metro.
Nuestro vuelo salía a las 15: 45 y era con Egyptair. Esta compañía es la que tiene vuelos directos hasta El Cairo y Luxor desde Madrid y Barcelona.
Como teníamos bastante tiempo aprovechamos para descansar, desayunar algo y luego comer hasta que llegó la hora de embarcar. Nosotros no tuvimos que facturar maleta porque para este viaje llevamos nuestras mochilas de 40L.
El avión estaba bastante bien, salió puntual y el vuelo fue bueno, así que pudimos dormir un poco y descansar. El trayecto desde Madrid a El Cairo son unas 4 horas y media, así que antes de que nos diéramos cuenta…¡Ya estábamos en Egipto!
Como no teníamos que esperar para recoger la maleta/mochila fuimos directamente a sacar el visado. Éste se consigue en la ventanilla derecha del Banque Misr, justo antes del pasar el control de pasaportes. Si no quieres sacarlo allí, puedes hacerlo también por internet aquí. Nosotros preferimos hacerlo en el mismo aeropuerto, ya que el trámite es muy fácil. El visado puedes pagarlo en $ o en €.
Después de pagarlo, te darán una pegatina que tendrás que pegar en tu pasaporte y listo, ya está todo en regla para empezar a disfrutar del país.
Lo siguiente que hicimos fue comprar una tarjeta SIM en un puesto de Orange que hay en la terminal de salidas y cuando ya teníamos internet pedimos un Uber para llegar hasta el hotel que estaba en Giza.
Al principio pensamos en alojarnos en El Cairo esa noche, porque al día siguiente íbamos a visitar la ciudad pero viendo que se podía dormir frente a las pirámides por muy poco dinero preferimos hacer base allí y tener el privilegio de poder verlas nada más llegar y cada día.
El tráfico en El Cairo es un poco caótico y aunque era ya tarde, sobre las 22:30 u 23:00 seguía habiendo un montón de coches. Tardamos en llegar unos 40 minutos.
Era totalmente de noche, pero aún así estábamos nerviosos por poder ver por fin una de las Siete Maravillas del Mundo antiguo que aún sigue en pie, no se veía mucho pero de repente una gigantesca sombra con forma de pirámide se dejaba ver y nosotros no podíamos estar más ansiosos de llegar.
El hotel que elegimos fue el Pyramids View Inn, muy básico pero con una ubicación privilegiada. Nosotros reservamos una habitación doble con desayuno para las tres noches.
Lo mejor sin duda es su terraza a la que no dudamos en subir en cuanto llegamos para contemplar estas maravillas….
Y después de esto ya solo nos quedaba descansar para mañana ir a descubrir la capital de este país.
DÍA 2: VISITA A LA CIUDAD DE EL CAIRO
Hoy empezaba de verdad nuestro viaje por Egipto y que mejor que con un desayuno frente a las maravillosas pirámides.
Este día del itinerario, lo dedicamos a conocer la ciudad más caótica del país, El Cairo. Como nosotros estábamos alojados en Giza lo primero que hicimos fue pedir un Uber para llegar hasta allí, en concreto al Museo Egipcio, ya que era la primera visita que teníamos planificada.
Para verlo decidimos contratar un guía que hablaba español y con que el que habíamos quedado previamente. Cuando hablamos con él unos días antes de viajar, nos preguntó si queríamos compartir la visita con otra pareja y fue todo un acierto, ya que con ellos pasamos el resto del día porque congeniamos muy bien.
Antes de empezar la visita al museo dimos una vuelta por la zona para ver la Torre de El Cairo que está cerca. Al museo entramos sobre las 11:00. Aquí es donde se encuentra la mayor colección de objetos de la época del Antiguo Egipto y por eso decidimos ir con guía para enterarnos bien de los que estábamos viendo, aunque sinceramente al haber tantos objetos puede hacerse un poco pesada la visita. Esto no quiere decir que no sea interesante contratar un guía porque es cierto que conocimos mucho sobre la historia gracias a él.
Lo más famoso del museo es la colección de objetos encontrados en la tumba de Tutankhamon, especialmente su máscara y sarcófagos. La pena es que en esta sala no se pueden hacer fotos.
Por último antes de terminar la visita, entramos a la sala de las momias reales, con una entrada que pagamos a parte. En esta sala había momias de los reyes y faraones de la 18 y 19 dinastía principalmente, del Imperio Nuevo. Algunas de las más importantes son la de Hatshepsut y Ramsés II. En esta sala también está prohibido hacer fotos.
Al terminar, ya era la hora de comer y nuestro guía nos recomendó varios sitios a los que poder ir, de ellos decidimos ir a uno que era bastante económico, estaba cerca y tenía buena pinta.
Una vez con el estómago lleno, decidimos dar una vuelta por el Bazar Khan El Khalili. Este es el bazar antiguo de la ciudad que hoy en día se ha convertido en un mercadillo enfocado al turista dónde poder comprar souvenirs, comida, artesanía y otro tipo de cosas. Para llegar hasta allí volvimos a usar Uber, aplicación que funciona muy bien en la ciudad. Eso sí, conducen regular.
Después de dar una vuelta por allí, decidimos subir a la terraza del Hotel Hussein para ver el atardecer y tomar algo antes de volver a Giza.
Cuando llegamos a Giza, fuimos a cenar al Telepizza. Era tarde y está muy cerca del hotel pero por la zona hay restaurantes locales que están mucho mejor de precio que este.
DÍA 3: VISITA A LAS PIRÁMIDES DE GIZA POR LIBRE
Hoy era uno de esos días en los que te levantas nervioso y no cuesta madrugar porque sabes que será un día difícil de olvidar. Hoy íbamos a ver una de las siete maravillas antiguas y un ícono histórico de cerca, la pirámide de Keops.
Teníamos la suerte de poder desayunar frente a la Pirámides de Egipto los tres días que dormimos en Giza pero esta vez íbamos a entrar al recinto para recorrerlo tranquilamente y disfrutar de ellas.
Esta visita decidimos hacerla por libre, ya que queríamos poder estar todo el tiempo que nos apeteciera. Después de desayunar, fuimos andando hasta la puerta del recinto, ya que estaba muy cerca de nuestro hotel. Entramos sobre las 10 de la mañana para evitar los tours que van temprano y lo primero que hicimos fue ir a la zona donde está la famosa esfinge.
Después fuimos hacia uno de los puntos panorámicos desde dónde se hace una de las fotos más típicas que es delante de la Esfinge con la Pirámide de Kefrén detrás. Este punto panorámico se encuentra en la esplanada que hay frente a la entrada del recinto.
Continuamos nuestro recorrido a pie hacia otro punto panorámico que hay en las dunas. Este está más lejos y es cierto que hacerlo andando puede ser un poco cansado pero se puede ir sin problema. Nosotros decidimos hacerlo así porque los transportes más utilizados allí son los camellos o las calesas que son coches de caballos y creemos que no es muy ético hacer uso de los animales pudiendo ir andando. Eso sí, llevad mucha agua porque si hace calor, que es lo más probable, vuestro cuerpo os la pedirá muy amenudo.
Para llegar hasta ese punto panorámico simplemente hay que subir la carretera que hay entre la Pirámide de Keops y la Pirámide de Kefrén. Una vez que se pase la Pirámide de Micerinos, habrá que meterse en las dunas. Antes de llegar, se puede hacer una parada en ese otro punto para hacer fotos con las Pirámides de Keops y Kefrén.
y ahora sí, después de andar un ratito por las dunas y eso sí, llenarte los pies de arena y polvo, llegarás hasta este famoso punto.
Ya eran sobre las 15:00 cuando decidimos volver hacia abajo de nuevo pero esta vez por mitad de las dunas en vez de por la carretera. No podíamos irnos sin acercarnos a la Gran Pirámide de Keops, a la que decidimos no entrar porque ya era tarde. Estuvimos dándole una vuelta y ya sobre las 4 y pico nos fuimos. Compramos algo para picar en la terraza del hotel en una pequeña tienda que había abajo para luego ver tranquilamente el atardecer.
Pero el día no acababa aquí porque otra de las ventajas que tiene estar en este hotel es que es posible ver desde la terraza el espectáculo de luces y sonido que hacen por la noche en las pirámides.
Sinceramente creemos que el precio de la entrada es demasiado caro y no merece la pena pagarlo, pero lo que si te recomendamos es que intentes verlo desde la terraza del Telepizza en caso de que no estés alojado allí. Quizás no se escuche bien pero si verás el show de luces.
DÍA 4: TOUR A SAQQARA Y DASHUR Y TRASLADO HACIA ASUÁN
Para hacer esta excursión por Saqqara y Dashur, contratamos al mismo guía que estuvo con nosotros en la visita del Museo Egipcio y él nos buscó el transporte a través de una agencia, ya que si quieres hacer un tour privado con guía a estos sitios, éste necesita tener unos permisos autorizados por la policía turística y esto implica que haya que contratar aunque sea el transporte con una agencia para que se lo den. Por lo tanto contratar un conductor para visitar estos sitios, además del guía es caro pero te da la libertad de elegir a que hora salir, qué ver y cuánto tiempo estar en cada sitio.
El tour lo hicimos nosotros dos solos y quedamos con el guía en que nos recogía en el hotel sobre las 8:00. Antes de ir a Saqqara paramos en Dashur, visitando primero la Pirámide Romboidal que fue abierta al público unos meses antes de que nosotros fuéramos. Walid se animó a entrar también ya que él no la había visitado aún. Al ser temprano no había nadie.
Para llegar hasta la primera cámara hay unos 80 metros de profundidad a los que se llega a través de este pasadizo.
Estuvimos dentro de la pirámide unos 20 minutos recorriendo las diferentes cámaras y pasadizos y la verdad es que no sentimos nada de agobio a pesar de estar a bastantes metros de profundidad. En las cámaras puedes estar de pie perfectamente y para llegar a algunas de ellas hay que subir unas escaleras de madera. Para alguien que sea claustrofóbico puede ser un poquito agobiante, aunque lo bueno es que no es muy concurrida y eso hace que agobie menos ya que no hay gente dentro por lo menos cuando nosotros fuimos.
La siguiente parada fue la primera pirámide de cara lisa que se construyó en Egipto, la Pirámide Roja. A esta también entramos nosotros solos.
Después de la visita a estas dos pirámides, fuimos a Saqqara, la necrópolis de la ciudad de Menfis, antigua capital de Egipto. Aquí lo más conocido es la Pirámide Escalonada de Zoser, ya que esta fue la primera pirámide que se construyó en el mundo.
En realidad se cree que al principio está construcción era una mastaba que fue ampliándose con mastabas más pequeñas que se iban superponiendo hasta llegar a convertirse en la primera pirámide escalonada de la historia a manos del arquitecto Imhotep alrededor del año 2630 a.C.
Cuando nosotros fuimos no era posible visitarla por dentro pero en marzo de 2020 fue reabierta al público tras 14 años de restauración.
Antes de visitar esta pirámide estuvimos viendo algunas de las tumbas reales, llamadas mastabas. Las más destacadas son las de Mereruka, Kagemni, Ankhmahor, Idut y Ti, siendo la de Mereruka, una de las mejor conservadas. Algunas de estas tumbas conservan pinturas en muy buen estado que son interesantes de ver. Creemos que la mayoría de los tours se hacen por la tarde porque nosotros llegamos sobre las 11 y tuvimos la suerte de estar allí casi solos.
También estuvimos viendo la Pirámide de Teti que es dónde se escribieron los Textos de las Pirámides y la Pirámide de Unas que no conserva bien el exterior pero si su interior.
Con esto dimos por terminado el tour, volviendo a nuestro hotel de Giza sobre las 13:00. Esta tarde teníamos que coger un tren para ir hasta Asuán desde El Cairo a las 19:00, así que aprovechamos y contratamos a un conductor en el mismo hotel dónde estábamos para que nos llevara a ver los sitios que nos faltaban en El Cairo y se quedara también con nuestras mochilas.
Primero fuimos a la Ciudadela de Saladino que es una fortificación, situada en la colina Makattam, con unas vistas muy buenas a la ciudad. Como teníamos poco tiempo lo único que visitamos fue la Mezquita de Muhammad Alí, conocida como Mezquita de Alabastro debido al material que la recubre.
El diseño de esta mezquita está inspirado en la Mezquita Nueva de Estambul.
Su sala de oración es bastante grande y tiene mosaicos e incrustaciones de piedras preciosas.
La siguiente parada fue la mezquita más antigua de la ciudad que conserva su forma original y además, la más grande, la Mezquita de Ibn Tulun. Es un lugar muy tranquilo dentro del caos de la ciudad y tiene un minarete al que poder subir y disfrutar de las vistas de la ciudad. Para entrar no hay que pagar entrada, aunque te pedirán una propina cuando te den como unas bolsas de telas que tendrás que ponerte en los pies para poder andar por allí.
Ya eran casi las 4 y no tuvimos más remedio que ir hasta la estación de trenes porque aunque quedaban aún tres horas para que saliera el tren queríamos comer algo e ir con tiempo por si tardábamos en encontrar el andén desde el que salía.
El conductor nos dejó en la misma estación y justo en frente de la entrada había muchos puestecitos dónde vendían comida, así que aprovechamos para comer y comprar unas patatas y unos bollos para picar después en el tren.
Encontrar el andén fue muy fácil porque al entrar a la estación, en el control de mochilas, un seguridad nos preguntó hacia dónde íbamos y él mismo nos explicó a dónde teníamos que ir, así que tardamos muy poco en llegar. Nos sentamos a esperar en unos bancos que había allí porque nos quedaba aun 1:30h para que llegara el tren. Éramos los únicos turistas junto a otra pareja que estábamos allí pero en ningún momento nos sentimos inseguros.
El tren llegó unos 20 minutos antes al andén y salió puntual. Los tickets los compramos por internet desde España en primera clase, ya que leímos que los turistas solo podemos comprarlos ahí. El tren que va de El Cairo a Asuán es el número 988.
La verdad que lo esperábamos peor, los asientos eran cómodos aunque de limpieza andaba regular sobre todo el cuarto de baño pero la verdad que para el precio que tiene este trayecto está bastante bien. Nosotros lo recomendamos, eso sí, abrígate porque hace muuuuuuucho frío, tuvimos que empezar a sacar ropa de la mochila, a pesar de tener manga larga y pantalón largo porque estábamos helados.
Y por fin sobre las 8:30 llegamos a Asuán, lugar donde embarcaríamos en el crucero.
DÍA 5: EMBARQUE EN EL CRUCERO POR EL RÍO NILO
Nuestro crucero estaba atracado muy cerca de la estación de trenes de Asuán y no necesitamos coger un taxi cuando llegamos porque podíamos ir andando, pero si necesitas uno no tendrás problema porque se nos ofrecieron muchos taxistas por el camino.
Antes de contratar el crucero leímos muchas opiniones sobre que categoría elegir y la mayoría recomendaban una alta para no llevarte sorpresas con la limpieza y la calidad de la comida. Nosotros al final optamos por contratar el crucero con Civitatis y la categoría estándar que es la más baja, ya que vimos un crucero de otra pareja que viajó en esta categoría y tanto la habitación como la comida nos pareció que estaba bastante bien. Aún así, teníamos cierto miedo antes de llegar al crucero porque cuando reservas con Civitatis no sabes que barco va a ser el tuyo, así que podía ser otro que estuviera peor.
Por suerte, nuestro barco que era el Renaissance estaba muy bien también. Esta era nuestra habitación y su cuarto de baño.
Después de dejar las mochilas en la habitación, el guía nos dijo que bajáramos para darnos la bienvenida y explicarnos un poco lo que haríamos ese día. Ahí ya coincidimos con otra pareja de españoles con los que después salimos a dar una vuelta por Asuán.
En teoría al barco no se puede llevar ningún tipo de bebida porque quieren que consumas allí, ya que estas no están incluidas pero son muy caras, así que al final todo el grupo que íbamos acabamos comprando sobre todo agua y algún que otro refresco fuera.
Este día el barco iba a estar atracado ahí todo el tiempo hasta la mañana siguiente, lo único que teníamos programado era dar un paseo en faluca por el río Nilo después de comer. Como llegamos muy temprano después de dar una vuelta por los alrededores de dónde estaba embarcado el crucero, nos subimos a la terraza para disfrutar de la piscina.
A medida que iba pasando el día se iban uniendo más españoles y cuando llegó la hora de comer nos juntamos todos para sentarnos en la misma mesa. Éramos un grupo de 9 y a parte de nosotros no había mucha más gente en el crucero por lo que estuvimos muy a gusto y tranquilos. Cuando terminamos de comer, nos dejaron un poco de tiempo libre que aprovechamos para descansar.
El paseo en faluca está incluido en el crucero y es simplemente dar una vuelta en ese típico barquito por el río. Durante el viaje el guía nos explicó un poco sobre lo que hay en la zona, nos ofrecieron souvenirs y bailamos un poco.
Después de esto volvimos a subirnos casi todos a la piscina y estuvimos allí hablando y tomándonos unas cervezas hasta la hora de cenar.
Luego ya cada uno se fue a su habitación porque había que madrugar mucho para la excursión del día siguiente.
DÍA 6: EXCURSIÓN A ABU SIMBEL Y VISITA AL TEMPLO DE PHILAE Y KOM OMBO
El despertador sonó a las 2:00 am. Hoy íbamos a ver nuestros primeros templos del viaje, empezando por uno de los más impresionantes de Egipto, el Templo de Ramsés II en Abu Simbel.
Este complejo no está cerca de Asuán y por eso tuvimos que madrugar tanto para aprovechar bien el día y que diera tiempo a todo.
Sobre las 2:30 am bajamos a recepción a recoger el picnic que nos habían preparado con los desayunos y nos subimos al autobús que nos estaba esperando en la misma puerta. Durante el camino paramos para pasar varios controles, aunque no nos enteramos mucho porque nosotros aprovechamos para seguir durmiendo un poco más. Llegamos a Abu Simbel sobre las 5:30 am y no estábamos solos, junto a nosotros llegaron bastantes más autobuses.
El guía no puede entrar a ninguno de los dos templos por lo que la explicación la hizo delante del Templo de Ramsés II mientras veíamos salir el sol. Después nos dejó tiempo libre para que hiciéramos fotos y visitáramos el interior.
Primero fuimos a ver el Templo de Nefertari, ya que la mayoría de la gente estaba en el otro. Hicimos unas fotos fuera y luego entramos.
Después fuimos a ver al conocido Templo de Ramsés II.
Estos templos son impresionantes y son un imprescindible en cualquier viaje a Egipto. En cuanto a la visita, la verdad es que se nos hizo corta, ya que estuvimos solo 1h y algo.
A las 7:30 ya estábamos de vuelta a Asuán y sobre las 11:00 llegamos al Templo de Philae.
Este templo fue trasladado a la isla Agilkia después de haber estado sumergido muchos años debido a la construcción de la Presa de Asuán. Para llegar hasta él hay que coger una barquita. El trayecto del embarcadero hasta el templo es muy bonito.
Al igual que en la visita anterior empezamos con la explicación del guía sobre la historia de este templo y después nos dejó tiempo libre para que paseáramos por allí e hiciéramos fotos.
En esta isla además del Templo de Philae, se encuentra el Templo de Hathor y La Puerta de Adriano o el quiosco de Trajano de la época romana.
Una vez visitado este templo, antes de volver al crucero, el guía nos llevó a una tienda de perfumes. Esta parada a nosotros la verdad que no nos interesó mucho. Estuvieron ofreciéndonos perfumes para que los oliéramos y un té y ya después si volvimos al crucero para comer y navegar hasta el templo de Kom Ombo. Aprovechamos que todavía quedaba un rato para desembarcar y subimos a la piscina para darnos un baño. Llegamos a la ciudad de Kom Ombo sobre las 17:30.
El Templo de Kom Ombo, está situado a orillas del río Nilo, así que como estábamos en la terraza pudimos ir viéndolo a medida que nos acercábamos hasta que el crucero atracó justo en frente de él. Cuando nosotros llegamos había ya varios atracados, de hecho el nuestro tuvo que quedarse en «doble fila» y para salir tuvimos que atravesar otro crucero. Esto ya indicaba que no íbamos a estar solos ni mucho menos.
Este templo está dedicado a dos dioses: Horus, dios con cabeza de halcón y Sobek, dios con cabeza de cocodrilo. Este hecho hace que sea un templo muy particular, ya que esto no es nada común en los templos Egipcios. Al estar dedicado a dos dioses, en el templo de pueden ver dos pilonos, dos entradas, dos salas hipóstilas, dos patios y dos santuarios.
En su interior se encuentra un calendario egipcio que se considera el primer calendario conocido en la historia, con más de dos mil años de antigüedad.
A pesar de coincidir con muchos otros grupos nos gustó visitar el templo a esta hora porque pudimos disfrutar del atardecer desde allí.
Después de esta visita el barco siguió navegando hacia la ciudad de Edfú dónde atracaría y pasaríamos la noche.
Y para despedir el día, después de cenar, nos colocamos unas chilabas para la fiesta que nos habían preparado en el crucero y a terminarlo por todo lo alto. Nos echamos unos bailes y después nos subimos a la terraza del crucero a tomarnos unas cervezas con el resto del grupo hasta que el cuerpo aguantó.
Sin duda, este viaje por Egipto estaba molando mucho.
DÍA 7: VISITA AL TEMPLO DE EDFÚ Y LOS TEMPLOS DE LUXOR
Este día comenzaba con un bonito amanecer desde el camarote a las 5:30 am sobre el río Nilo. A las 6:00 am habíamos quedado con el guía y el resto del grupo para hacer la primera visita, el Templo de Edfú.
Para llegar hasta él, nos ofrecieron llevarnos en calesa (coche de caballos) ya que estábamos muy cerca pero nosotros le propusimos cambiar de medio de transporte porque no queríamos hacer uso de este y no hubo problema. El guía habló con un conductor de un tuk tuk y este nos llevó.
Este templo, dedicado al dios Horus, es sin duda uno de los mejores templos de Egipto ya que está considerado como uno de los mejor conservados del país, además de ser el más grande después del Templo de Karnak.
Algunos de los objetos interesantes que se pueden ver allí son, una estatua del dios Horus que está en la entrada principal del templo y un santuario de granito de Nectanebo II que es el objeto más antiguo del templo y probablemente perteneció a un edificio anterior.
En este templo puede verse muy bien como los cristianos destrozaron gran parte de los relieves tras prohibirse el culto no cristiano en el año 391.
Una vez finalizada esta visita y tras un buen desayuno, nos subimos a la terraza del crucero mientras este navegaba para presenciar una de las formas más curiosas que hemos visto hasta ahora de vender souvenirs.
Los vendedores que van en unas pequeñas barquitas se acercan y enganchan con unas cuerdas al crucero para posteriormente tirarte una chilaba, una toalla o lo que sea hasta la terraza.
Una vez que el turista tiene en sus manos el paquete empieza una guerra de regateos. Finalmente, si se llega a un acuerdo, te lanzarán otro paquete para que metas el dinero y se lo lances de vuelta. Todo un espectáculo.
Mientras tanto el crucero navegaba hacia la esclusa de Esna para atravesarla y finalmente llegar hasta Luxor.
Antes de ir al siguiente templo estuvimos aprovechando de nuevo la piscina ya que hacia mucho calor y almorzamos. Sobre las 15:30 nos montamos en un autobús que nos estaba esperando para ir hasta el Templo de Karnak.
Este templo para nosotros fue uno de los más impresionantes porque es enorme. De hecho, es el más grande de Egipto y a día de hoy se siguen encontrando restos que se van reconstruyendo.
En la entrada de este templo hay 40 esfinges con cabeza de carnero y aquí es dónde empieza la conocida Avenida de las Esfinges que antiguamente llegaba hasta el Templo de Luxor.
Una de las zonas más espectaculares es su sala hipóstila con más de 5000 metros cuadrados y 134 columnas.
Esta visita también se nos hizo corta igual que nos pasó en Abu Simbel. Al ser tan grande nos hubiera gustado estar más tiempo viéndolo y haciendo fotos pero no tuvimos más remedio que irnos.
La última parada del día fue el Templo de Luxor dónde llegamos sobre las 18:00.
Este templo está ubicado en el mismo centro de Luxor a unos 3 kilómetros del Templo de Karnak y está dedicado al dios Amón.
Su pilón de entrada, fue construido y decorado por Ramsés II. Antes tenía antes dos obeliscos, uno sigue estando ahí y el otro está ahora en la plaza de la Concordia en París. En él también pueden verse seis estatuas reales colosales.
Una de las mejores horas para verlo es al atardecer ya que cuando se hace de noche y se ilumina es muy bonito.
Al volver al crucero unos egipcios que estaban por allí con sus calesas empezaron a hablar con nosotros. Uno de ellos nos propuso ir después a dar una vuelta por Luxor y acabo invitándonos a la boda de un amigo. Lo hablamos todo el grupo y como era la última noche que pasábamos juntos, nos pareció bien, así que después de cenar bajamos a buscarlo para que nos llevara.
Además de dar una vuelta por la ciudad, nos llevó a una tienda de papiros de un conocido suyo sin ningún compromiso, aunque algunos acabamos comprando algún que otro papiro ya que era bastante bonitos y les echábamos una mano.
Y después tal y como nos había dicho acabamos….¡en la boda de su amigo!.
En Egipto cuando una pareja decide casarse, celebra varios eventos importantes antes del día de la boda en sí.
Primero está el día del compromiso, dónde se hace público que son pareja. Después está el día de la firma del contrato matrimonial, y por último el día de la boda. Normalmente, la firma del contrato se suele hacer el mismo día de la celebración de la boda.
Además, el día anterior a la boda se hace una fiesta que se llama Henna que es lo que para nosotros sería como la despedida de soltera/o.
Esta fiestas suelen ser muy escandalosas, decoran las fachadas del lugar donde se celebra con telas y luces, ofrecen comida y te para todos y no dejan de bailar.
Esto es a lo que nosotros fuimos, a la fiesta Henna del novio por lo que todo eran hombres, aunque también había algún que otro niño por allí. Fue una experiencia muy guay porque desde el momento en que llegamos nos trataron muy bien, estuvieron pendiente todo el rato de que estuviéramos a gusto. Nos ofrecieron té, nos invitaban a bailar y los niños se acercaban a nosotros con mucha curiosidad y mucha confianza. La verdad que pasamos un rato muy bueno.
Estuvimos como una hora allí y después nos volvimos al crucero para tomarnos algo en la terraza y despedir así la que iba a ser nuestra última noche juntos.
DÍA 8: VISITA AL VALLE DE LOS REYES Y EL TEMPLO DE HATSHEPSUT
Como el resto de días, hoy tocaba madrugar también para evitar las horas de calor. Nos levantamos a las 6:00, nos juntamos con los demás y subimos al autobús dirección Valle de los Reyes.
De camino, hicimos una parada en los Colosos de Memnón que son dos gigantescas estatuas de Amenofis III.
Llegamos al Valle de los Reyes a las 7:00 y decidimos comprar la entrada para ver la tumba de Tutankhamón que no está incluida. Esta entrada es cara y realmente dentro de la tumba solo está la momia de este faraón por lo que mucha gente opina que no merece la pena pagarla, aunque a nosotros nos gustó poder estar allí dentro e imaginar como era cuando la descubrieron.
Otras tumbas que tampoco están incluidas en la entrada son la de Seti I, Ramsés V y Ramsés VI. Al igual que tampoco se puede hacer fotos con una cámara si no pagas un permiso. Nosotros tuvimos que dejarla en una consigna. Lo bueno es que a partir de agosto de 2019 si permiten hacer fotos con los móviles sin pagar nada.
Llegamos a la zona de las tumbas en un trenecito y la primera que visitamos fue la de Tutankhamón. Después teníamos 3 tumbas más incluidas en la entrada y nosotros teníamos que decidir cuales ver. La verdad que nos costó mucho, porque no sabíamos cuáles podían ser las mejores, aunque creemos que todas merecen la pena.
Es increíble lo bien conservadas que están, incluso los colores. La verdad que son una pasada y seguramente entres a la que entres te sorprenderá.
Nosotros al final entramos a la de Ramsés IV, Merenptah y Ramsés IX y a cual más impresionante. Nos sorprendió mucho lo bien conservados que están los colores y los jeroglíficos. Es una pasada.
Pasadas las 9:00 llegaba el momento de ir a la última visita que estaba incluida en el crucero, el Templo de Hatshepsut. Para llegar hasta él, también cogimos un trenecito que nos ahorró el camino hasta la entrada.
Este templo es muy diferente a todos los demás, está excavado sobre los acantilados de piedra caliza del Valle Deir el-Bahari y está dedicado a la única mujer que reinó en Egipto, Hatshepsut.
Y ahora sí, llegó el momento de dejar el crucero y despedirse de algunos miembros del grupo. Sin ninguna duda, estos días fueron los mejores del viaje gracias a ellos.
Por suerte varios del grupo, teníamos el mismo plan. Habíamos reservado un alojamiento en Luxor para pasar una noche más, así que después de comer cada uno por un lado y descansar, nos volvimos a juntar por la noche para dar una vuelta por Luxor y cenar juntos.
Nuestro alojamiento en Luxor fue el Nefertiti Hotel Luxor. El transporte desde el crucero hasta el hotel, estaba incluido y aunque estaba muy cerca, nos llevaron para no tener que cargar las mochilas.
Las habitaciones están bastante bien y tiene una terraza desde la que se ve el Templo de Luxor y un bonito atardecer.
Nosotros aprovechamos y comimos en la terraza del hotel unas hamburguesas con patatas y hummus.
Estos días en el crucero habíamos dormido poco, así que necesitábamos una buena siesta antes de seguir. Después de reponer energías, fuimos al McDonald que hay en el centro de Luxor cerca del templo porque habíamos quedado allí con el resto del grupo y dimos una vuelta por el mercado para comprar algún que otro souvenirs, antes de ir a cenar.
EL restaurante que elegimos para cenar es el Sofra restaurant & Café. El ambiente del bar es muy chulo y para probar comida típica está bien. Nosotros pedimos distintos platos para compartir y fue muy barato.
Y después de esta comilona, no quedaba otra que despedirse de todos y volver al hotel.
DÍA 9: DÍA LIBRE POR LUXOR Y TRASLADO A EL CAIRO
Y llegó nuestro último día del viaje. Para hoy habíamos reservado un tour con Civitatis para ir a Abydos y Dendera. Quedamos en que ns recogían a las 7:00 de la mañana, en la recepción del hotel. Antes bajamos a coger el desayuno que nos habían preparado y nos sentamos a esperar.
Viendo que eran las 7:30h y no venían a recogernos, empezamos a preocuparnos y decidimos intentar contactar para ver cual era el problema.
Intentamos contactar a través del whatssap de Civitatis y nos dijeron que se iban a poner en contacto con el guía. Tardaron en contestar bastante rato, así que intentamos reservar ese mismo tour allí en el hotel pero fue imposible. Lo que nos dijeron es que había habido un error y no íbamos a poder hacer el tour, así que al ver que ya era tarde decidimos cambiar de planes.
Nosotros estábamos alojados en la ribera este del río Nilo. Cruzamos hasta la otra orilla en un barco público y buscamos a un taxista para que nos llevará hasta el Templo de Medinet Habu o también conocido como Templo funerario de Ramsés III.
Este templo es uno de los mejor conservados de la época correspondiente al Nuevo Reino. No es tan turístico, así que tuvimos la suerte de estar casi solos en esta visita. Es un templo que nos gustó mucho porque conserva muy bien los colores.
Ya de vuelta en la ribera este del río Nilo, fuimos al MacDonals a comer para después darnos una ducha y recoger nuestras mochilas con mucha pena porque el viaje acababa.
Teníamos que volver al El Cairo porque nuestro vuelo salía desde allí y para llegar teníamos comprados unos tickets de tren. La estación de trenes no está lejos del centro ni del hotel en el que estábamos, así que como teníamos tiempo decidimos ir andando.
Al llegar a la estación fuimos al andén que ponía en nuestro ticket y preguntamos para asegurarnos que estábamos en el correcto. Una vez que sabíamos con seguridad que era ahí, solo quedaba esperar. El tren salía a las 19:10 y era el número 2015.
En este trayecto no pasamos tanto frío como al ir desde El Cairo a Asuán, aunque también tuvimos que abrigarnos. Como dormimos casi todo el rato se nos hizo corto el camino.
Al llegar a la estación de trenes de El Cairo pedimos un Uber que nos llevara hasta el aeropuerto.
DÍA 10: LLEGADA A MADRID
Nuestro vuelo salía a las 09:15h de la mañana. Al igual que el de ida, fue puntual y sin ningún problema. Sobre las 14:30h aterrizamos en el aeropuerto de Madrid y fuimos directamente en metro hasta la estación de autobuses de la ciudad, ya que teníamos que coger el autobús de vuelta a Málaga.
Teníamos tiempo hasta las 18:00 que salía, así que fuimos a un supermercado que hay a las afueras de la estación y nos compramos comida para almorzar y cenar después en el autobús.
Y así acabamos uno de los viajes que más hemos disfrutado. Egipto, ha sido especial, sin ninguna duda.
Hasta aquí nuestro itinerario por libre a Egipto. Si necesitas saber algo más, puedes dejarnos un comentario o ponerte en contacto con nosotros a través del formulario o por correo electrónico. Y si te ha resultado útil, puedes recomendarla, compartirla y/o utilizar los enlaces que te dejamos a continuación para organizar tu viaje. De esa forma estarás apoyando nuestro trabajo, y podremos seguir manteniendo este blog