Top
Imagen destacada del itinerario por Perú

Perú era un destino que teníamos en mente visitar algún día pero no entraba en nuestros planes más cercanos. La pandemia ha hecho que esos planes cambien por completo y en agosto de 2021 vimos que era posible viajar a Perú, ya que las fronteras estaban abiertas y la situación en cuánto al COVID estaba bastante controlada, así que empezamos a mirar vuelos y encontramos una super oferta que nos hizo decantarnos por viajar hasta este país. Este vuelo lo compramos con tan solo 3 semanas de antelación, por lo que no tuvimos demasiado tiempo para planificar el viaje, si lo comparamos con otros viajes que hemos hecho anteriormente. Hemos de decir que al principio nos costó bastante cuadrar la ruta. Cuando empezamos a leer sobre que lugares ver en Perú, vimos que los atractivos turísticos principales se pueden ver en unos 15 días, pero descubrimos que Perú tiene un montón de lugares más, así que aprovechamos todos los días que teníamos. Aún así, nos costó bastante decidir que lugares descartar porque no teníamos días suficientes para incluirlo todo, ni presupuesto. Y es que Perú, para los extranjeros no es tan barato, si lo comparas con un país del Sudeste Asiático por ejemplo.

En este viaje quisimos llevar los alojamientos sin reservar (excepto los primeros días en Lima y el lodge de la Selva Amazónica), pero si que compramos con antelación los vuelos internos, el tren de vuelta desde Aguas Calientes, las entradas a Machu Picchu y varios trayectos de autobús. Algunos de estos trayectos en autobús tuvimos que cambiarlos porque tuvimos que modificar el itinerario un poco sobre la marcha, así que nosotros recomendamos llevar el itinerario con la máxima flexibilidad posible.

Y ahora sí, aquí te dejamos nuestro itinerario por Perú final con un resumen de lo que hicimos día a día.

Día 1: Llegada a Lima

Nuestro viaje a Perú empezó el día 11 de agosto con un vuelo internacional de la compañía KLM que salía desde Málaga y hacía una escala corta en París, por lo que el mismo día aterrizamos en Lima, puesto que allí hay 7 horas menos que en España en verano. Aterrizamos un poco más tarde de lo previsto, sobre las 16:30h y como no facturamos las mochilas fuimos directamente a la zona de migraciones. Una vez pasado el control, salimos hacia la zona de aparcamientos para pedir un Uber. En el aeropuerto hay wifi, así que decidimos no comprar la tarjeta SIM de la compañía CLARO allí, ya que los precios eran más caros, ni tampoco sacar dinero porque no hay banco BCP.

 

Esperamos al Uber unos cinco minutos y pusimos rumbo al distrito de Miraflores que es dónde estaba nuestro alojamiento. Tardamos casi una hora en llegar al hotel porque había mucho tráfico y el aeropuerto se encuentra a 16 kilómetros de este distrito. El hotel que elegimos para quedarnos en Lima fue el Apart Hotel Petit Palace Suites.

Uber aeropuerto de Lima - hotel Miraflores: 34,2PEN/7€

Este hotel tiene buena ubicación. Desde él se puede llegar andando hasta la zona del Parque John F. Kennedy y el Faro de la Marina, aunque está un poco alejado de la parada del Metropolitano. El problema es que las habitaciones tienen bastante humedad. Nosotros estuvimos en tres diferentes y todas olían regular. Las camas son cómodas pero creemos que es algo caro para la calidad que ofrece.

Una vez instalados en el hotel, descansamos un poco y después, salimos a dar un paseo por la zona del Parque John F. Kennedy. De camino, paramos a sacar dinero en un cajero BCP que hay, ya que estos cajeros no cobran comisión. Cómo ya era de noche, decidimos cenar en una cadena de sanguches muy conocida y popular allí en Perú, «La Lucha Sanguchería Criolla».

Cena en La Lucha Sanguchería Criolla: 34,60PEN/7€

Después de cenar, nos volvimos al hotel a descansar para empezar con energía el día siguiente.

Día 2: Visita al centro histórico de Lima

Este día el jet lag hizo de la suyas y nos despertamos muy temprano, pero el desayuno no nos lo traían a la habitación hasta las 8:30h, así que al final salimos sobre las 9:30h del hotel. Aquí es dónde comenzaba realmente nuestro viaje por Perú, y lo primero que hicimos fue irnos a conocer el centro histórico de su capital. Para llegar hasta el centro de Lima, decidimos coger el Metropolitano, una red de autobuses que tienen su propio carril para circular y por lo tanto no pillan atascos, y además, pasan con mucha frecuencia. Es un transporte seguro y para poder usarlo tuvimos que comprarnos una tarjeta que cuesta 4,5PEN/1€ y se recarga y la podíamos usar los dos. Por cierto, para recargarla hay que meter el dinero exacto. La estación más cercana a nuestro hotel era Ricardo Palma y la más cercana a la Plaza de Armas, es Jirón de la Unión.

Precio viaje en Metropolitano: 2,5PEN/0,5€ por trayecto y persona

Una vez en el centro de Lima, fuimos directamente a la Plaza de Armas, parando antes en una tienda de la compañía CLARO para comprar una tarjeta SIM. Cómo viajamos en pandemia, cuando llegamos a la plaza vimos que estaba vallada y no pudimos pasear por ella, así que tuvimos que conformarnos con verla desde ahí.

Precio tarjeta SIM: 35PEN/7€ con 4,5GB

Esta plaza es la más importante de Perú, ya que en ella se encuentra la Catedral, el Palacio de Gobierno, y el Ayuntamiento, entre otros edificios. Nosotros estuvimos viendo, aunque de lejos, el cambio de guardia que hacen en el Palacio de Gobierno a las 12:00h todos los días y después entramos a la Catedral. A nosotros la verdad que nos gustó mucho esta plaza y merece la pena darse una vuelta por allí.

Precio Museo Catedral de Lima: 10PEN/2€ por persona

Después, nos fuimos a ver la Basílica y Convento de San Francisco de Asís, que es de estilo barroco y tiene una fachada muy bonita. Una vez vista la fachada, entramos en el Museo Convento San Francisco y Catacumbas. En esta entrada está incluido un guía y tuvimos que esperar un poco a que terminara la visita que estaba haciendo con otro grupo. Si no quieres esperar, también es posible contratar a un guía privado de los que hay en la plaza del convento.

Precio Museo Convento San Francisco y Catacumbas: 15PEN/3€ por persona

Al terminar esta visita ya eran sobre las 15:00h, así que volvimos a la Plaza de Armas para comer en la «Sanguchería El Chinito». Los sanguches de chicharrón de esta sanguchería están buenísimos. Nosotros nos pedimos dos bebidas (emoliente y coca cola) y un combo para dos que también traía costillas y nos costó comernos todo pero estaba riquísimo.

Comida en la Sanguchería El Chinito: 63PEN/14€

Para bajar la comida, seguimos paseando por el centro de Lima. Pasamos por el Convento de Santo Domingo, la Iglesia de San Pedro y fuimos al Barrio Chino. Un barrio super ambientado por la tarde, con un montón de tiendas y puestos de comida y cosas varias. Y ya que estábamos allí, no podíamos irnos sin probar los anticuchos y los picarones.

Precio anticuchos: 5PEN/1€
Precio picarones: 4PEN/0,8€

Luego, nos dimos cuenta de que el protector de la lente de la cámara de fotos se había roto, así que nos recomendaron que fuéramos a la tienda Hiraoka Centro de Lima, que tienen un montón de electrodomésticos y muchas cosas de tecnología, así que si necesitáis algo para la cámara urgente o algo parecido, ya sabéis donde podéis ir. Después de este imprevisto, cogimos de nuevo el Metropolitano, esta vez en dirección al Parque de la Reserva (estación Estadio Central) para ver el Circuito Mágico del Agua y el espectáculo multimedia que hacen a las 18:30h, 19:30h, 20:30h y  21:30h (agosto 2021). Nosotros fuimos al de las 19:30h y la verdad que tampoco fue gran cosa, pero el circuito si está guay.

Precio viaje en Metropolitano: 2,5PEN/0,5€ por trayecto y persona
Entrada Circuito Mágico del Agua: 4PEN/0,8€

Al terminar cogimos el Metropolitano de vuelta a Miraflores, cenamos de nuevo en la Lucha Sanguchería y de vuelta al hotel.

Precio viaje en Metropolitano: 2,5PEN/0,5€ por trayecto y persona
Cena en la Lucha Sanguchería: 48PEN/10€
Día 3: Visita a los barrios de Miraflores y Barranco de Lima

Nuestro segundo día en Lima lo dedicamos a recorrer los distritos de Miraflores y Barranco. Después de desayunar, salimos del hotel en dirección al Faro de la Marina para continuar después andando por el Malecón Cisneros hasta llegar al Parque del Amor, dónde hicimos una parada para tomarnos un crepe en el «Beso Francés» con vistas al Océano Pacífico.

Crepes y jugo en el Beso Francés: 39PEN/8€

Seguimos andando por el Malecón de la Reserva hasta llegar al Centro Comercial Larcomar y después continuamos andando hacia el distrito de Barranco, dónde cruzamos el famoso Puente de los Suspiros, paseamos por su Plaza de Armas y buscamos varios grafitis por la Bajada de los Baños.

Tras este paseo, decidimos que era hora de comer y fuimos a un restaurante del distrito de Barranco llamado «Canta Rana». Sinceramente íbamos buscando otro que se llama «Canta Ranita» pero nos dimos cuenta después de que habíamos entrado al equivocado. Este error ya presagiaba que la comida y la tarde no iban a ser del todo buenas. El restaurante nos pareció un poco turístico y caro, aunque la comida no estaba mal.

Comida en el restaurante Canta Rana: 113PEN/23€

Mientras esperábamos la comida, vimos un correo electrónico avisándonos de que nuestro vuelo de SKY Airlines del día siguiente hacia Iquitos había cambiado de horario y en vez de salir a las 06:50h salía a las 21:00h. A partir de ahí, se nos torció la comida y la tarde, puesto que ese cambio nos trastocaba todos los planes. Ya teníamos reservado nuestro alojamiento del Amazonas y habíamos quedado en que nos recogían a la mañana siguiente al llegar al aeropuerto, puesto que solo recogen a pasajeros hasta cierta hora de la mañana, ya que se tarda bastante en llegar desde Iquitos hasta el lodge. Así que, esa tarde ya no hicimos nada más y después de comer cogimos de nuevo el Metropolitano y volvimos al hotel para intentar solucionar este problema. En recepción había unos ordenadores, y al principio estuvimos mirando para comprar otros vuelos que llegaran por la mañana temprano pero eran carísimos, unos ¡¡500€!! así que esa no era una opción. También pensamos en acortar los días en el Amazonas, pero ya íbamos a estar menos días de los que queríamos por presupuesto e ir hasta allí para una sola noche no nos convencía. Así que al final, no nos quedó otra que modificar la ruta y avisar en el alojamiento del Amazonas para que nos recogieran al día siguiente del que teníamos previsto.

 

Tras este mal rato solo nos apeteció ir a cenar algo y de vuelta al hotel para preparar las mochilas pequeñas que nos íbamos a llevar al Amazonas al día siguiente.

Precio viaje en Metropolitano: 2,5PEN/0,5€ por trayecto y persona
Día 4: De Lima a Iquitos

Antes de salir del hotel, dejamos nuestras mochilas grandes en la recepción, ya que se iban a quedar allí durante los días que íbamos a estar en el Amazonas porque luego dormíamos una noche más ahí, así que solo nos llevamos las pequeñas con lo necesario para esos tres días. Además, así nos ahorrábamos también el pagar el equipaje en el avión ya que salía bastante caro. Después, lo primero que tuvimos que hacer este día, fue ir hasta la estación de autobuses Javier Prado de la compañía Cruz del Sur para cambiar de fecha varios trayectos de autobús que ya teníamos comprados. Por suerte no hubo problema, y las pudimos cambiar, así que ya nos quedamos más tranquilos. Para llegar hasta la estación de autobuses desde nuestro hotel de Miraflores, cogimos el Metropolitano, pero la verdad es que la estación más cercana es la de Javier Prado, y desde ahí se tarda unos 30 minutos andando.

Precio viaje en Metropolitano: 2,5PEN/0,5€ por trayecto y persona

Como teníamos tiempo hasta que saliera nuestro vuelo a Iquitos por la noche, aprovechamos para seguir conociendo un poco Lima y nos fuimos hacia el Mercado Nº1 de Surquillo. Allí estuvimos dando una vuelta y tomándonos unos jugos.

Tras esta parada fuimos al Parque John F. Kennedy y el Parque 7 de Junio para pasear por allí de día. Luego volvimos a la zona del Mercado de Surquillo, ya que antes habíamos visto un pequeño restaurante muy local y decidimos ir a comer allí. Este restaurante se llama «El Norteñito» y es super económico.

Almuerzo en el Norteñito: 14PEN/3€

Ya después de comer, a pesar de que aún era temprano, decidimos pedir un Uber para ir con tiempo hasta el aeropuerto. Además de que suele haber mucho tráfico y se tarda bastante en llegar, queríamos también intentar entrar en un vuelo anterior que iba hacia Iquitos pero iba lleno, así que nos tocó esperar unas cinco horas por lo menos.

 

Antes de pasar el control, cenamos en el KFC que hay allí, y ya por fin, sobre las 21:15h o así, despegó el vuelo hacia Iquitos. Fue un vuelo bueno y corto, aterrizamos sobre 22:43h completamente de noche, así que no pudimos ver el Amazonas desde el avión pero por lo menos ya estábamos allí. Aunque, aún nos quedaba un contratiempo más. Al salir del aeropuerto cogimos un tuk tuk o moto taxi para llegar hasta el alojamiento que habíamos reservado la noche anterior y cuando llegamos resulta que estaba cerrado. Menos mal que el conductor del tuk tuk, conocía a un amigo que tenía un hotel y nos llevó hasta allí. La habitación era bastante básica pero a esas horas de la noche nos pareció estupenda y además, el conductor del tuk tuk se llevaba su pequeña comisión, así que allí nos quedamos.

Cena KFC en el aeropuerto: 32PEN/7€
Precio tuk tuk aeropuerto Iquitos - hotel: 30PEN/6,5€ (cuesta mucho menos)
Día 5,6 y 7: Selva Amazónica y vuelta a Lima

Hoy era un día muy guay 🙂 ¡Nos íbamos a la Selva Amazónica y nos hacía mucha ilusión!. Cuando planificamos nuestro viaje, teníamos claro que queríamos pasar unos días en la selva y ese día había llegado, así que estábamos muy felices. También estábamos nerviosos porque teníamos muchas ganas de ver animales y realmente no sabíamos que nos íbamos a encontrar porque es cuestión de suerte pero esa es la gracia de ver animales en su hábitat natural.

 

El lodge que elegimos para quedarnos en la Selva Amazónica fue el Muyuna Amazon Lodge. Cuando buscamos información sobre dónde alojarnos, encontramos un montón de viajeros que recomendaban este alojamiento, no solo por sus instalaciones, si no también por el servicio que ofrecen, la profesionalidad de sus guías y lo responsables que son con el entorno y los animales que viven en él, así que a pesar de no ser muy económico nosotros decidimos comprobar si realmente merecía tanto la pena, y ya te podemos adelantar que sí.

Esa mañana nos recogieron en el hotel super puntuales a las 09:15h. Primero fuimos a la oficina que tienen en el centro de Iquitos, para que nos explicaran un poco lo que íbamos a hacer en esos días, quién iba a ser nuestro guía y pagar el resto que nos faltaba. Después, compramos unos sándwiches en un bar que había enfrente para desayunar por el camino y sobre las 10:00h pusimos rumbo a la zona dónde se coge el barco para adentrarnos en la selva.

Sándwiches: 39PEN/8,5€

Al viajar en pandemia íbamos solos en la furgoneta. El trayecto se hizo un pelín largo, ya que tardamos casi dos horas en llegar hasta la zona del río dónde se cogía el barco. Una vez allí, nos montamos y a los 20 minutos o así, cambiamos a otro barco, ya que fuimos en época de vaciante y no había suficiente agua por el río por el que se llegaba al lodge para que pasara el barco en el que íbamos. En este segundo barco ya nos estaba esperando el que iba a ser nuestro guía.

 

Tras unos 30 minutos, cuando ya eran cerca de las 13:00h, llegamos por fin al lodge. Después de instalarnos en nuestra cabaña, nos reunimos con el guía para que nos enseñara las instalaciones y nos explicara que íbamos a hacer en el resto del día.

Sólo con lo que vimos, ya estábamos contentos porque el lodge es una pasada y solo con estar allí, ya merece la pena el viaje, pero aún quedaba lo mejor. Tras almorzar, fuimos a hacer nuestra primera caminata por la selva. En esta primera caminata, ya pudimos ver los primeros monos ardilla, monos leoncito que son los primates más pequeños del mundo, alguna que otra rana y una hormiga bala que daba miedo de lo grande que era.

Tras esta caminata de la que volvimos empapados porque en la selva hay mucha humedad, descansamos un rato en la cabaña mientras escuchábamos llover. Después, nos preparamos de nuevo ya que al terminar de cenar íbamos a hacer una excursión nocturna en bote en busca de caimanes.

Cómo la excursión se hace por la noche, para que pudiéramos ver bien a un caimán nuestro guía cogió a uno pequeñito para enseñárnoslo y explicarnos cosas sobre él. También, nos ofreció cogerlo y aunque al principio dudamos, ya que no sabíamos si era lo correcto, nos dijo que si lo cogíamos con cuidado, no le íbamos a hacer daño y después ya lo dejábamos dónde estaba. En esta excursión también tuvimos la suerte de poder ver a un capibara.

Durante los dos días siguientes, estuvimos haciendo excursiones de día en bote, bañándonos en el río Amazonas, viendo delfines grises y rosados, pescando pirañas y haciendo una caminata nocturna.

 

Entre todas esas actividades pudimos ver un montón de variedades de aves como garzas, guacamayos, tucanes, tuqui tuquis, gavilanes, camungos. También vimos varios perezosos, aunque teníamos que ayudarnos de los prismáticos, monos musmuqui, una iguana, tortugas y tarántulas.

Lo único que no tuvimos suerte de ver fue una anaconda pero no nos podemos quejar. La verdad que esos días en la Selva Amazónica fueron de los mejores del viaje y nos encantó la experiencia. Estuvimos muy agusto en el lodge, nos gustó mucho la comida, el personal era super amable y el guía nos trató muy bien, así que podemos decir que la fama que tiene es totalmente merecida.

 

A pesar de que no nos queríamos ir, teníamos que volver a Lima, así que el tercer día después de almorzar, sobre las 12:30h volvimos a Iquitos. Deshicimos todo el camino, esta vez acompañados de dos chicas que eran las únicas que estaban alojadas con nosotros en el lodge. Una vez en Iquitos como teníamos mucho tiempo libre, ya que también nos habían cambiado el horario del vuelo de vuelta, decidimos pasear por la Plaza de Armas, el boulevard e ir a un supermercado a comprarnos algo para merendar y la cena.

Ya para irnos de Iquitos cogimos un tuk tuk de vuelta al aeropuerto y al aterrizar en Lima, un Uber para volver a nuestro hotel de Miraflores.

Tuk Tuk centro Iquitos - aeropuerto: 10PEN/2€
Uber aeropuerto Lima - hotel Miraflores: 45PEN/10€
Día 8: De Lima a Paracas y visita a la Reserva Nacional de Paracas por libre

Nuestra noche en el hotel de Lima fue bastante corta, ya que al cambiarnos el horario del vuelo de Iquitos a Lima, llegamos bastante tarde al hotel y nos fuimos a dormir sobre las 2:00h. Este día teníamos que levantarnos muy temprano, ya que cogíamos el primer autobús que salía de Lima hacia Paracas a las 07:15h con la compañía Cruz del Sur.

 

Para llegar hasta la estación desde el hotel, cogimos un Uber, y una vez en ella, «facturamos las mochilas». Esta compañía tiene una recepción de equipaje y antes de subir al autobús, hay que dejar la mochila grande o maleta ahí.

Uber hotel Miraflores - estación de autobuses Javier Prado: 10PEN/2€

Para este trayecto reservamos asientos en la primera fila del segundo piso, ya que es un trayecto corto y se tarda unas 3:15h en llegar. Para este tipo de trayectos esos asientos son bastante cómodos.

Autobús Lima - Paracas: 55PEN/12€

Una vez en Paracas, desde la estación de autobuses, fuimos andando hasta nuestro alojamiento, el Hospedaje Mary. Es un hostal sencillo y económico. Nosotros reservamos una habitación doble con baño compartido, aunque no había nadie más en el alojamiento con quien compartirlo. Lo único es que no está en la zona de la avenida principal o cerca del malecón de Paracas. Este alojamiento se encuentra en una zona un poco más a las afueras, aunque Paracas es pequeño y se puede llegar andando fácilmente a todos lados, pero en esta zona hay menos ambiente y no hay opciones para cenar o comer.

Nada más llegar, dejamos las cosas en la habitación y hablamos con la dueña del alojamiento para que nos dijera dónde poder alquilar una moto para recorrer la Reserva Nacional de Paracas por libre. Nos dijo que ella conocía a un familiar que nos la alquilaba, así que sobre las 12:30h ya teníamos la moto y nos fuimos directamente a la Reserva Nacional.

Alquiler de moto: 70PEN/15€ un día

Para entrar a la Reserva Nacional de Paracas por libre, fuimos hacia el puesto de control de Santo Domingo y allí pagamos la tasa de entrada y cogimos un mapa. Nosotros pagamos solo la tasa de la reserva, ya que nos enteramos de que al día siguiente no íbamos a poder hacer el tour por las islas Ballestas, ya que no estaban saliendo los barcos pero, si vas a hacer las dos visitas, hay una tarifa promocional para pagar las tasas.

Tasa Reserva Nacional de Paracas: 11PEN/2€ por persona
Tasa promocional de Reserva Nacional + islas Ballestas: 17PEN/4€ por persona

Una vez dentro de la reserva, hicimos este recorrido:

  1. Playa Supay
  2. La Catedral
  3. Mirador Playa Yumaque
  4. Playa Yumaque
  5. Mirador del Istmo de la Península de Paracas
  6. Mirador de la Playa Roja
  7. Playa La Mina

La verdad que recorrer la reserva por libre, nos gustó un montón y nosotros recomendamos hacerlo así. Sobre las 16:45h, nos fuimos ya que iban a cerrar la reserva en breve pero antes paramos en el Centro de Interpretación para ir a un mirador desde el que se ven flamencos, aunque a lo lejos. Después fuimos a dar una vuelta por el malecón, le echamos gasolina a la moto y la devolvimos. Cómo ya era de noche, nos dio pereza bajar a cenar hasta el malecón, ya que también vimos que los restaurantes tenían los precios un poco caros y decidimos comprar un pollo frito y unas hamburguesas en un puestecillo de una señora cerca del alojamiento para comernos en el hostal, ya que tenía mesas y sillas fuera de la habitación que podíamos usar. Aunque, hemos de decir que las hamburguesas no nos sentaron demasiado bien pero el pollo estaba muy rico.

Gasolina moto: 11PEN/2€
Cena en el puestecillo: 18PEN/4€
Día 9: De Paracas al oasis de Huacachina

Hoy era el día en el que íbamos a hacer un tour por las islas Ballestas, pero el día anterior nos enteramos de que los barcos llevaban unos días sin salir por la mala mar y que la previsión era igual para hoy, así que no madrugamos, aprovechamos para descansar y además, nos vino bien dentro de lo que cabe, ya que las hamburguesas no nos sentaron nada bien, así que estuvimos en el alojamiento hasta las 10:00h.

 

Tras hacer el check-out, fuimos andando hasta la estación de autobuses de Cruz del Sur y compramos unos billetes hacia la ciudad de Ica. El autobús llegó más tarde y llegamos a Ica sobre las 13:00h. Una vez en la estación de autobuses salimos hacia la calle que va hacia el oasis de Huacachina y paramos a un tuk tuk para que nos llevara.

Autobús Paracas - Ica: 25PEN/5€
Tuk tuk estación bus Ica - Huacachina: 5PEN/1€

El alojamiento que teníamos reservado en Huacachina era el Banana’s Adventure Hostel.  Este alojamiento nos gustó bastante, tiene una zona común muy chula con piscina (aunque el agua estaba helada), una barra dónde poder sentarte a tomar algo y sillones y mesas. Nosotros reservamos una habitación doble con baño compartido, y aquí si que había más gente aunque no demasiada, se estaba muy tranquilo. Quizás en otra época por la noche no sea tan tranquilo.

Tras un baño en la piscina, decidimos comer allí mismo, ya que se estaba muy bien y los precios aunque no eran demasiado económicos, eran asequibles. Pedimos un arroz chaufa y un ají de gallina con dos bebidas, y nos gustó, sobre todo el arroz chaufa.

Comida en el Banana's Adventure Hostel: 65PEN/14€

Después de comer, nos cambiamos y salimos a pasear por los alrededores de la laguna para investigar con que agencia contratar el tour en buggy para esa tarde. Hay demasiadas y todas tienen precios parecidos, así que nos costó decidirnos. Nosotros queríamos ver el buggy antes, ya que hay algunos que no están en muy buenas condiciones, pero todos nos decían que los tenían aparcados en las dunas y que nos lo enseñaban por fotos. Al final, contratamos el tour con una agencia que se llama Desert Explorer sin ver el buggy porque nos cayó bien el chico que nos paró y porque estaba bien de precio pero como temíamos tuvimos un percance después.

 

El tour lo hicimos sobre las 17:00h para así ver también el atardecer. Cuando lo contratamos aún eran las 16:00h, así que seguimos paseando por allí y luego nos sentamos cerca de la laguna bajo la sombra porque hacía bastante calor. Cuando llegó la hora fuimos a la agencia y esperamos a que llegara todo el grupo para ir a pagar la tasa del área de conservación.

Tasa de conservación de la Laguna de Huacachina: 3,60PEN/0,80€ por persona
Tour en buggy + Sandboarding: 25PEN/5€ una hora por persona

Una vez pagada la tasa, nos montamos en el buggy en los asientos de al lado del conductor, y empezamos el tour. Estábamos nerviosos porque la verdad que los dos somos un poco caguetillas y encima nos habíamos sentado delante, así que teníamos un poco de miedo. Encima, la primera duna a la que fue era enorme y la bajó a todo lo que daba el buggy y claro el buggy se rompió xD

 

Nos quedamos parados en mitad de la duna, pero menos mal que en poco tiempo nos trajeron otro buggy, aunque nosotros teníamos ahora aún más miedo que antes, pero hemos de decir que luego hasta le cogimos el gustillo y mola mucho.

Al final, fue una experiencia muy guay y nos lo pasamos muy bien, tanto tirándonos por las dunas con las tablas, como con el buggy. Eso sí, acabamos llenos de arena así que si puedes ponte gafas de sol y unas bragas del cuello que te cubran la boca mientras estás en el buggy, aunque lleves estas pintas.

Después del tour, nos quedamos sentados en las dunas viendo cómo anochecía y se iban viendo las estrellas hasta que decidimos volver y parar a cenar en el restaurante HFC Restobar a comernos unas hamburguesas muy ricas, antes de volver la hotel.

Día 10: día en el oasis de Huacachina y traslado a Arequipa por la noche

Cómo el autobús hacia Arequipa salía a las 19:00h, pasamos el día en el oasis de Huacachina. Después de desayunar, sin ninguna prisa, decidimos subir hasta la cima de una de las dunas para tener vistas al oasis. La verdad que no elegimos muy buena hora, ya que eran las 12:00h y hacia un calor tremendo pero allá que fuimos nosotros. En subir tardamos, unos 45 minutos, y hacia bastante viento por lo que pudimos comer un poquito de arena, pero las vistas desde arriba molan mucho y más si llevas drone.

Dese ahí arriba, también se puede ver la inmensidad de terreno que ocupan las dunas y la ciudad por la que está rodeado, ya que realmente este oasis no está completamente en medio del desierto puesto que la ciudad de Ica está muy cerca de él.

Eso sí, hay que tener cuidado con la cámara de fotos y el drone si hace viento porque se llenan mucho de arena y se pueden estropear. Después de estar por allí arriba unas dos horas y pico, bajamos y fuimos hacia otro lado de las dunas para tener vistas a la laguna desde otro sitio y volar el drone desde allí. Sobre las 15:30h más o menos, volvimos al hotel a comer y a pasar el resto de la tarde en la piscina hasta que tuviéramos que irnos a la estación de autobuses de Ica. Pero antes de dejar el hotel, aprovechamos que había duchas en las zonas comunes, y alquilamos una toalla para así ir duchados y cómodos en el autobús, ya que nos esperaba un trayecto largo.

Precio alquiler de toalla en el Banana's Adventure hostel: 5PEN/1€
Comida en el Banana's Adventure hostel: 50PEN/11€ (dos platos de espaguetis y bebidas)

Para ir a la estación de autobuses de Ica desde el oasis de Huacachina, volvimos a coger un tuk tuk. Al llegar a la estación, facturamos las mochilas y esperamos hasta poder entrar al autobús. Para este trayecto con la compañía Cruz del Sur, reservamos asientos en el primer piso, ya que era un trayecto largo y además nocturno, así que preferimos pagar más para ir más cómodos. La diferencia de asientos se nota bastante cuando es un trayecto largo. Lo malo es que reservamos los últimos asientos, y además de que se reclinaban algo menos, tenían el aire acondicionado justo detrás y hacia bastante ruido, así que los mejores son los asientos de las primeras filas.

Precio tuk tuk Huacachina - estación autobús Ica: 5PEN/1€
Autobús Ica - Arequipa: 130PEN/28€
Día 11: Visita a la ciudad de Arequipa

Tras unas 13 horas de autobús, llegamos a Arequipa sobre las 08:00h. Nuestro alojamiento en esta ciudad fue el hotel Los Andes Bed and Breakfast. Tiene una ubicación inmejorable, justo al lado de la Plaza de Armas y las habitaciones están bastante bien. Para llegar hasta allí, pedimos un Uber pero la verdad que tardó bastante porque en Arequipa hay muchos más taxis que conductores de Uber. El conductor nos dejó muy cerca del hotel, pero al principio no lo encontrábamos porque la entrada es como un portal y el letrero no se ve mucho. Está muy cerca de un supermercado.

Uber estación terrestres de Arequipa - hotel: 8,5PEN/2€

Después de dejar las cosas en la habitación y cambiarnos, salimos a ver Arequipa. Esta ciudad es bastante bonita y se le conoce como la ciudad blanca, ya que la mayoría de las construcciones de su centro histórico están hechas de sillar, una una piedra volcánica de color blanco. El primer lugar al que fuimos fue el Monasterio de Santa Catalina y de camino pasamos por la Plaza de Armas. Este monasterio es bastante grande por lo que estuvimos allí una hora y media más o menos.

Entrada Monasterio de Santa Catalina: 40PEN/9€

Tras la visita al monasterio fuimos hacia el barrio de Yanahuara andando, para comer en la Picantería La Dorita.  Arequipa es muy famosa por su gastronomía y yo quería probar todos sus platos típicos, así que pedimos dos entradas que fueron un soltero de queso y una ocopa y también pedimos chupe de camarones. El chupe de camarones al parecer tarda unos 40 minutos en hacerse pero tuvimos suerte y ese día había hecho, así que pudimos probarlo y esta riquísimo. Fue lo que más me gustó.

Comida en la picantería La Dorita: 97,50PEN/21€

Esta picantería está muy cerca del Mirador de Yanahuara, y después de comer subimos hasta allí.

Para volver hacia el centro decimos ir andando también y volvimos a pasar por la Plaza de Armas y la Iglesia de la Compañía de camino al Mercado de San Camilo.

En este mercado íbamos buscando probar el típico queso helado en el puesto de Doña Rosa pero cuando llegamos estaban cerrando. El resto de la tarde lo dedicamos a hacer unas compras y seguir paseando por la ciudad antes de volvernos al hotel.

Día 12: Día por Arequipa y traslado nocturno a Cusco

Este día realmente en nuestro itinerario inicial, iba a estar dedicado a trasladarnos a la ciudad de Puno, pero con el problema que tuvimos con el vuelo de Lima a Iquitos al principio del viaje, tuvimos que recortar una noche en Arequipa después. Entonces, el ir hasta Puno este día, suponía no estar más tiempo en Arequipa y levantarnos muy temprano para coger otro autobús hacia Puno. Además, para ir al día siguiente de Puno a Cusco había que coger otra compañía de autobús que no era Cruz del Sur (al igual que para ir de Arequipa a Puno) y no sabíamos si tendría billetes. Así que, preferimos no coger tantos autobuses y quedarnos en Arequipa en vez de hacer el traslado a Puno y así estar un día más en la ciudad de Cusco.

 

Viéndolo ahora más descansados, en realidad este día que estuvimos en Arequipa realmente no vimos nada que no hubiéramos visto el día anterior porque nosotros no hicimos la Ruta del Sillar, ni íbamos a ir al Cañón del colca, así que podíamos haberlo aprovechado para ir hasta Puno, pero estábamos empezando a cansarnos de autobuses y aún quedaba mucho viaje por delante. Y lo que si agradecimos después es tener un día más en la ciudad de Cusco.

 

Total que este día, volvimos a pasear por la Plaza de Armas de Arequipa que es bastante bonita y suele estar muy ambientada para ver su Catedral. Comimos en otra picantería que se llama «El Super Adobo Arequipeño» también ubicada en la zona de Yanahuara para probar el famoso adobo arequipeño que suele hacerse los domingos, pero aquí hay todos los días. Comimos queso helado, y pasamos un rato en el hotel antes de coger el autobús nocturno hacia Cusco.

Taxi Plaza de Armas - Yanahuara - Plaza de Armas: 12PEN/3€
Comida en el Super Adobo Arequipeño: 54PEN/12€

Para ir a la estación de autobuses de Arequipa esta vez cogimos un taxi en la misma Plaza de Armas y para ir de Arequipa a Cusco cogimos una vez más, un autobús de la compañía Cruz del Sur con asientos en el primer piso porque volvíamos a tener un trayecto nocturno de unas 10 horas.

Tasa estación Terrapuerto: 3PEN/0,60€ por persona
Taxi Plaza de Armas - estación Terrapuerto: 7PEN/1,5€
Autobús Arequipa - Cusco: 85PEN/18€
Día 13: Visita a la Ciudad de Cusco

Por fin estábamos en Cusco y eso significaba que ya quedaba menos para visitar una Maravilla del Mundo y nosotros estábamos deseándolo. Llegamos muy temprano a la estación de autobuses y al salir, como en la mayoría de las estaciones, había taxistas esperando pero nos pedían bastante más de lo que creíamos que era el precio real, así que pedimos un Uber.

Taxi estación bus - hotel: 6,40PEN/1,4€

El alojamiento que elegimos para pasar las dos primeras noches en Cusco fue el Quechua Hostal Recoleta. Este hostal está a unos cinco minutos andando de la Plaza de Armas. Está ubicado en un callejón y si no quieres gastar mucho dinero en alojamiento está bien. El único inconveniente que le vimos nosotros es que las habitaciones no están muy insonorizadas y que las almohadas nos parecieron un poco incomodas, pero por lo demás está bien.

A pesar de llegar tan temprano al alojamiento, tuvimos suerte y pudimos entrar en la habitación, así que aprovechamos para descansar un rato y después, salimos a conocer Cusco. Este día paseamos por el Barrio de San Blas y vimos la famosa piedra de 12 ángulos, subimos al mirador de San Blas, nos acercamos a ver el acueducto de Sapantiana y nos fuimos acercando a la Plaza de Armas, pasando antes por el mirador de San Cristóbal. 

Tras este paseo, fuimos a comer un menú a un local que se llama «El Mordisco». El menú incluye una entrada y un plato de fondo a elegir entre varias opciones, postre y un vaso de chicha morada.

Menú en El Mordisco: 12PEN/2,5€

Después de comer, volvimos a ir a la Plaza de Armas, y al rato se puso a llover, así que fuimos a resguardarnos a un local que se llama «La Rabona» y aprovechamos para merendar.

Cuando ya llovía menos, salimos para dar una vuelta por varias tiendas de souvenirs y comprar un par de ponchos. La tienda en la que mejores precios vimos fue en «Artesanías Asunta». Realmente son dos tiendas, una de ellas es muy grande y tiene mucha variedad, así que si quieres comprar algún souvenir te recomendamos pasar por allí.

Ponchos en Artesanías Asunta: 120PEN/26€

Tras estas compras, nos volvimos al hotel y descansamos porque era de noche y empezaba a hacer fresco. Y antes de dormir, salimos a cenar algo a un local que había cerca y de vuelta al hotel.

Día 14: Visita a la ciudad de Cusco

Nuestro segundo día en Cusco lo comenzamos contratando el transporte hacia la Hidroeléctrica para el día siguiente. Para contratarlo, nos pusimos en contacto con un chico que nos recomendó un español que conocimos unos días antes. Este chico nos llevó a una agencia, y lo dejamos todo reservado y pagado. La verdad es que nos pareció todo un poco informal y este transporte seguro que se puede contratar en cualquier otra agencia de las muchas que hay en el centro de Cusco.

 

Después de este trámite, nos fuimos hacia la cuesta de Santa Ana, y el Mercado de san Pedro.

El Mercado de San Pedro, es el mercado principal de la ciudad y es bastante grande. En él hay un montón de puestos divididos en secciones y una zona enorme dónde poder comer. Hay menús super baratos o platos individuales muy económicos también. Nosotros aprovechamos que era la hora de comer y nos sentamos en uno de los muchos puestos que hay allí. Pedimos un plato con arroz, huevos, patatas fritas y palta (aguacate) y lomo saltado con arroz y patatas.

Comida en el Mercado de San Pedro: 15PEN/3€

Después de comer, fuimos a la Plaza de Armas e intentamos hacer un free tour, pero fue imposible, ya que el guía estaba ocupado con un tour privado, así que cambiamos de planes. Decidimos subir hasta el mirador del Cristo Blanco. Este mirador está en la cima del cerro Pukamoqo, muy cerca del Parque Arqueológico de Saqsayhuaman, a unos 3600 metros. Nosotros decidimos subir andando y la verdad es que nos costó trabajo porque obviamente es todo subida, y a esa altura te cansas más pero poco a poco se llega. Una vez arriba alucinamos con las vistas porque desde allí se ve prácticamente toda la ciudad.

Antes de que atardeciera y aprovechando que estábamos cerca del barrio de San Blas, nos fuimos a tomarnos algo al famoso «Limbus Restobar». Desde él hay muy buenas vistas y se está muy bien allí mientras te tomas algo en una de sus terrazas, pero la verdad es que los cócteles que nosotros pedimos no nos gustaron mucho y no eran baratos.

Cócteles en Limbus Restobar: 55PEN/12€

Tras este capricho, antes de volver al hotel, fuimos a darnos otro, a una pizzería llamada «La Osteria». Está muy cerca de la Plaza de Armas y las pizzas estaban bastante buenas. Eso sí, es muy pequeña, tiene tan solo unas cuatro o cinco mesas, así que lo mejor es no ir muy tarde para no tener que esperar.

Cena en la pizzería La Osteria: 97PEN/21€

Y ya sí, nos volvimos al hotel a preparar las mochilas porque mañana nos íbamos hacia Machu Picchu pueblo 🙂

Día 15: De Cusco a Aguas Calientes

El despertador sonó a las 05:30h y a pesar del madrugón, estábamos muy contentos porque teníamos muchas ganas de llegar a Aguas Calientes. Habíamos quedado en la Plaza de Armas a las 06:30h, pero antes fuimos al hotel en el que nos quedaríamos al volver a Cusco, para dejar parte del equipaje, ya que sólo llevamos lo necesario para los días que íbamos a estar allí.

 

Llegamos antes de la hora a la plaza, así que aprovechamos para desayunar unos croissants que compramos el día anterior en la panadería el Buen Pastor. Si lo llegamos a saber, vamos más tarde porque no nos recogieron hasta cerca de las 08:00h. Para llegar hasta Machu Picchu pueblo optamos por la opción económica, es decir, furgoneta hasta la Hidroeléctrica y caminata hasta Aguas Calientes. Además de ser más barato, leímos que el camino hasta llegar al pueblo es muy bonito, así que no nos lo pensamos mucho y optamos por hacerlo así a la ida.

 

El trayecto desde Cusco hasta la Hidroeléctrica lo hicimos en furgoneta y tardamos unas 6 horas en total. Durante el camino hicimos varias paradas para ir al baño y tomarnos algo, aunque sinceramente, se nos hizo pesado ya que parte de él es de tierra (actualmente lo están arreglando, agosto 2021), estrecho, con curvas, y precipicios a un lado.

Transporte Cusco - Hidroeléctrica - Ollantaytambo - Cusco: 75PEN/16€ por persona

Pero una vez que llegamos a la Hidroeléctrica todo fue mucho mejor. Allí es dónde se encuentra la entrada del sendero del acceso amazónico del Santuario Histórico de Machu Picchu.

Este sendero paralelo a las vías del tren, tiene unos 12 kilómetros y nosotros tardamos en recorrerlo unas 3 horas aproximadamente. El camino es fácil, ya que todo es en llano, excepto el principio dónde hay que subir unas escaleras. A nosotros nos encantó caminar por allí porque el paisaje es muy bonito. Hay mucha vegetación puesto que esa parte se considera zona de selva y al menos cuando nosotros fuimos, no había mucha gente, así que se respira mucha tranquilidad.

Antes de empezar la caminata, paramos en uno de los puestos que hay en la misma estación de tren de la Hidroeléctrica para comernos un menú.

Menú en la estación de tren de la hidroeléctrica: 7PEN/1,5€

Y después de tres horas y con la noche encima llegamos a ¡¡Machu Picchu pueblo!! y eso había que celebrarlo.

Nuestro alojamiento aquí para dos noches fue el hotel MachuPicchu Packer. Un hotel sencillo, económico y con buena ubicación.

Después de dejar las cosas en la habitación, nos dimos una ducha y salimos a dar un paseo por el pueblo. A pesar de viajar en pandemia, había bastante ambiente y pasear por allí nos gustó bastante. Nos comimos unos anticuchos en unos de los puestos que había en la zona del campo de futbol, cenamos un arroz chaufa muy rico en un restaurante local cerca del hotel, creemos que se llamaba Samuc, y después nos fuimos ya a dormir, con nervios porque mañana iba a ser un gran día.

Anticucho: 5PEN/1€
Cena en el restaurante Samuc: 15PEN/3€
Día 16: Visita a Machu Picchu

Y llegó el 26 de agosto. Día en el que teníamos la visita a una nueva Maravilla del Mundo, Machu Picchu. La llegada de este día nos tuvo muy nerviosos durante todo el viaje, incluso cuando lo planificamos, ya que obviamente queríamos que todo saliera bien y así, poder disfrutar de esta maravilla sin ningún contratiempo pero eso no se puede controlar.

 

La primera duda que tuvimos fue a que hora entrar. Las entradas de Machu Picchu, hay que comprarlas con antelación y estas, están divididas en horarios y no sabíamos si era mejor entrar a primera hora de la mañana o más tarde para no coincidir con tanta gente. Al final, decidimos sacarlas a las 12:00h, ya que nuestra idea era estar allí hasta que cerraran prácticamente, ya que a esas horas de la tarde posiblemente habría menos gente, ya que muchos turistas hacen la visita en un mismo día y no se quedan por la tarde.

A pesar de que este día no teníamos que madrugar, nos despertamos muy temprano en parte por los nervios y porque estaba cayendo un diluvio . Sabíamos que había previsión de lluvia, ya que miramos el tiempo unos días antes (hecho que nos hizo ponernos más nerviosos aún) y efectivamente, sobre las 06:00h llovía un montón. Intentamos dormir un poco más y sobre las 09:00h bajamos a desayunar.

 

Después, preparamos la mochila (sin trípode porque está prohibido) y nos fuimos a dar una vuelta por Machu Picchu pueblo, antes de subir hacia la ciudadela. Estuvimos en la plaza, y en el mercado.

Unos 45 minutos antes de que dieran las 12:00h, nos pusimos en la cola de la parada de los autobuses que suben hacia la Llaqta. Nosotros decidimos subir en autobús y bajar andando, ya que la subida andando debe de ser bastante dura, así que como leímos que el camino era bonito decidimos hacerlo a la bajada que cuesta menos. La parada de estos autobuses está en la Avenida Hermanos Ayar, y ahí, es dónde está también la oficina de Consettur (calle Sinchi Roca 111)  que es dónde se compran los tickets, aunque nosotros los compramos a través de la página web. 

Mientras esperábamos en la cola, nos pidieron el pasaporte y las entradas de Machu Picchu impresas para comprobar el horario, además del ticket del autobús. Durante este tiempo no hacíamos más que mirar al cielo porque temíamos subir y que la ciudadela estuviera cubierta de nubes. Por fin, tras unos 20 largos minutos de espera, nos montamos en el autobús que nos llevaría hasta la Ciudadela de Machu Picchu. Tardamos en llegar arriba otros 20 minutos pero por el camino íbamos alucinando ya de ver el lugar en el que habían construido esta maravilla.

Una vez arriba, antes de entrar, fuimos al baño porque dentro de la ciudadela no hay y compramos una guía en un puestecito que hay justo antes de la entrada. Nosotros decidimos entrar sin guía, simplemente por el hecho de que si se hace la visita con uno, el tiempo está limitado a unas 2:30h aproximadamente y nosotros queríamos estar todo el tiempo que nos apeteciera, aunque la verdad que la visita con guía deber ser mucho más interesante. Y ahora sí, llegó el momento de entrar .

Baño: 1PEN/0,2€
Libro Guía de Machu Picchu: 20PEN/4€

El día estaba nublado pero fue un gran alivio ver que las nubes estaban altas y que la ciudadela no estaba cubierta por ellas. Además, por el momento no llovía, así que no nos podíamos quejar después del chaparrón que había caído por la mañana temprano. Lo primero que hicimos al entrar, fue irnos hacia la zona agrícola que es desde dónde se tienen las mejores vistas a la ciudadela. Hay dos plataformas, la plataforma superior e inferior y al menos cuando nosotros fuimos (agosto 2021), nos dijeron que teníamos que elegir hacia cuál ir. Nosotros decidimos ir hacia la plataforma superior, ya que nos dijeron que sin guía era mejor ir hacia allí, y si cuando vayas te pasa lo mismo que a nosotros te recomendamos que hagas igual, ya que desde ahí es más fácil poder ir a la plataforma inferior sin que te digan nada. En cambio si vas a la plataforma inferior te vas a perder la otra porque no puedes ir hacia atrás, al menos cuando nosotros fuimos. De camino a la plataforma superior, paramos un buen rato en varios sitios e hicimos tropecientas mil fotos.

Después de estar un buen rato por allí, llegamos a la plataforma superior y empezó a llover, así que decidimos ponernos los impermeables y quedarnos allí hasta que parara.

Tuvimos que esperar unos 30 minutos, que aprovechamos para disfrutar de las vistas aunque fuera bajo la lluvia y cuando paró, hicimos yo no se cuantas fotos más.

Después, bajando hacia la Llaqta vimos que a la derecha del camino había unas escaleras hacia la plataforma inferior y decidimos subir, aunque parece ser que no se podía, pero ya que estábamos allí no nos queríamos quedar sin ver la ciudadela desde ese lado, y la verdad que los guardas no nos dijeron nada.

Y cuando fuimos a entrar a la ciudadela empezó de nuevo a llover, pero esta vez más fuerte y sin parar, así que no pudimos disfrutar bien de ella y nos tocó hacer esa parte rápida porque nos estábamos empapando  y además, teníamos que bajar andando.

Eso sí, entre la lluvia y que eran las 16:00h ya no quedaba casi nadie.

Cómo ya hemos comentado, para bajar optamos por hacerlo andando pero no contábamos con que nos iba a llover, así que el camino tampoco lo disfrutamos tanto como esperábamos pero si que es bonito.

Y una vez de vuelta en Aguas Calientes, nos cambiamos y salimos a comer/cenar porque no habíamos tomado nada desde el desayuno. Paseando nos encontramos con una pollería – chifa que se llamaba «El Antojito» y tenía bastante gente local cenando, así que decidimos entrar y fue todo un acierto. Nos pedimos un pollo a la parrilla y estaba bastante bueno y a buen precio. ¡Nos supo a gloria!

Cena en la pollería Antojitos: 46PEN/10€

Y hasta aquí nuestro día visitando Machu Picchu, sin duda, una de las Maravillas del Mundo que más nos ha gustado hasta ahora.

Día 17: Traslado de Aguas Calientes a Cusco

Después de la visita a Machu Picchu, tocaba volver hacia Cusco. Para esta vuelta, nosotros optamos por coger el tren de la compañía PeruRail desde Aguas Calientes hacia Ollantaytambo que es algo más económico que hacia Cusco directamente. Los tickets del tren los compramos con antelación en la página web.

 

Para aprovechar un poco este día, cogimos el primer tren que salía hacia Ollantaytambo a las 05:05h. El trayecto es bastante bonito y los asientos son muy cómodos.

Tren desde Aguas Calientes - Ollantaytambo: 55$/47€

Una vez en Ollantaytambo, esperamos a que nos recogiera un conductor, ya que habíamos contratado con antelación la vuelta de Ollantaytambo a Cusco cuando reservamos la ida en furgoneta desde Cusco hasta la Hidroeléctrica. Sobre las 10:00h ya estábamos en el centro de Cusco. Al llegar, fuimos directamente al nuevo alojamiento que teníamos reservado para las próximas cinco noches, y en el que habíamos dejado parte de nuestras mochilas. Este hotel era el «Moaf Cusco Boutique Hotel«. Un hotel muy cerca de la Plaza de Armas, con un personal super amable y una cama enorme, super cómoda. Al principio, nos costó encontrarlo, ya que se encuentra al final de un callejón sin salida, pero eso hacía que no se escuchara ningún ruido.

El resto del día lo dedicamos a contratar los tours para visitar la Laguna Humantay y el Valle Sagrado los días siguientes y a pasear por el centro de Cusco. Fuimos a ver las ruinas de Qoricancha, volvimos a comer en el Mercado de San Pedro, y cenamos en el  «Chakruna Native Burger»

Comida en el Mercado de San Pedro: 16PEN/3,5€
Cena en Chakruna Native Burger: 50PEN/11€
Día 18: Tour a la Laguna Humantay

Hoy tocaba ir a conocer la Laguna Humantay con un tour organizado por la agencia Day Expedition Travel Cusco. Para hacer este tour tuvimos que darnos otro buen madrugón. Nos recogieron sobre las 05:00h y cuando ya estábamos todos en la furgoneta pusimos rumbo hacia Mollepata. Durante ese trayecto aprovechamos para descansar un poco, ya que era carretera asfaltada aún. En Mollepata, pagamos la tasa de la laguna y paramos para desayunar e ir al baño. El desayuno era buffet pero nosotros quisimos desayunar ligero, ya que estábamos un poco nerviosos porque era el primer trekking que íbamos a hacer y no sabíamos cómo nos sentiríamos en cuánto a la altura. Aprovechamos que en el buffet había mate de coca y nos tomamos uno para ir previniendo. También tomamos un poco de fruta y poco más.

Tour Laguna Humantay: 80PEN/17€ por persona (incluye desayuno, almuerzo, transporte, guía y bastones)
Tasa Laguna Humantay: 20PEN/4€ por persona (no incluida en el tour)

Después de esta parada, continuamos hacia la comunidad de Soraypampa, ya por una carretera estrecha de tierra y con precipicios al lado de vez en cuando . Desde ahí es dónde empezamos el trekking, pero antes de empezar, fuimos de nuevo al baño, esta vez de pago y el guía nos dio una serie de recomendaciones, nos prestó un bastón a cada uno y ya comenzamos todos juntos sobre las 09:00h. Los primeros 30 – 40 minutos del sendero son fáciles, ya que todo es en llano, así que esa parte sirve para ir calentando.

Una vez pasada esa parte, empieza la subida. Nuestro grupo la hizo por la parte izquierda que según nos dijo nuestro guía era un poco más llevadera, ya que por la parte de la derecha el camino es más en cuesta todo el rato. El paisaje que hay alrededor es precioso y eso hace que el camino sea más ameno, pero no nos vamos a engañar cuesta trabajo subir, o al menos a nosotros nos costó, ya que la Laguna está a 4200 metros sobre el nivel del mar y el trekking se empieza en los 3900 metros pero afortunadamente la altura no nos afectó.

Durante el camino procuramos no desabrigarnos y fuimos haciendo las paradas que nos iban haciendo falta, siempre de pie, ya que el guía nos explicó que si nos sentábamos al levantarnos podíamos marearnos. Y así poquito a poco, y haciendo amigos por el camino fuimos subiendo hasta llegar a la preciosa Laguna Humantay sobre las 10:45h.

Una vez arriba, encontramos bastante gente y es que este lugar es uno de los más populares que visitar desde Cusco, así que había bastantes grupos de otras agencias. Además, mucha gente contrata caballos para que les suban gran parte del recorrido, así que no es difícil encontrar mucha gente arriba. Algo que tienes que tener en cuenta, es que es posible que al llegar a la laguna no veas el agua tan turquesa cómo esperabas pero no te decepciones, la clave está en ir hacia la derecha a una zona más alta y desde ahí se ve mucho más bonita. También puedes ir hacia la izquierda o incluso a lugares mucho más altos.

 

El tiempo de visita de la laguna, depende del tiempo que tardes en hacer la caminata. Cuánto antes subas, más tiempo podrás estar en ella. Nosotros estuvimos alrededor de 1:20h aproximadamente libremente por allí.

Y después, tocaba bajar. A pesar de que pueda parecer que bajar es mucho más fácil, hay que tener cuidado, ya que te resbalas mucho y las rodillas sufren, pero no cansa tanto. Una vez de vuelta en la furgoneta, deshicimos el camino que habíamos hecho a la ida. Paramos de nuevo en Mollepata para almorzar y luego de vuelta a Cusco. Llegamos sobre las 18:30h o 19:00h.

 

La verdad que tuvimos buenas sensaciones haciendo este trekking, ya que aunque nos costó nos vimos con capacidad para hacer los que venían después y la laguna nos gustó mucho, sobre todo por el nevado que tenía detrás que es bastante imponente.

Día 19: Tour por el Valle Sagrado (Pisaq, Ollantaytambo y Chinchero)

Para visitar el Valle Sagrado de los Incas, nosotros decidimos hacer una parte por libre y otra con un tour organizado. Además, para evitar pasar demasiado tiempo en la furgoneta, preferimos visitar los lugares que comprenden este valle en dos días.

 

El primer día, lo dedicamos a visitar lo que se conoce como Valle Sagrado clásico con un tour organizado por la agencia Day Expedition Travel Cusco. Empezamos el tour sobre las 09:00h y el primer lugar en el que paramos fue un mirador con vistas hacia una parte del valle. Después de esta parada, nos dirigimos hacia la localidad de Pisaq. Esta localidad era conocida anteriormente por su mercado pero actualmente se encuentra cerrado (agosto 2021), aunque han habilitado otra zona dónde hay algunos puestecillos. Nos dejaron un poco de tiempo libre para hacer alguna compra en ellos y luego fuimos al Parque Arqueológico de Pisaq. Para poder entrar a este parque, y al resto de los yacimientos arqueológicos que forman el Valle Sagrado, es necesario comprar un boleto turístico que no está incluido en el precio del tour.

Tour Valle Sagrado: 80PEN/17€ por persona (incluye almuerzo, transporte y guía)
Boleto turístico parcial circuito III: 70PEN/15€ por persona

Después de esta visita, nos llevaron a Urubamba a almorzar en un restaurante buffet (no incluía bebida) y por la tarde, fuimos a ver el Parque Arqueológico de Ollantaytambo y de Chinchero.

Antes de volver a Cusco, en la localidad de Chinchero, entramos a un centro de textiles dónde nos explicaron todo el proceso de lavado y teñido que le hacen a los diferentes tipos de lana. Y ya sobre las 19:00h estábamos de vuelta en Cusco.

Nosotros la verdad que no somos mucho de hacer tours, pero para estas visitas decidimos que era lo mejor porque teníamos guía y nos parecía interesante hacer estas visitas con él.

Día 20: Visita a las Salineras de Maras y Moray por libre

Cómo ya llevábamos dos días seguidos haciendo tours, para ver Moray y las Salineras de Maras, decidimos contratar a un conductor e ir por libre. Para visitar estos lugares no nos parecía tan importante ir con guía, así que teníamos el contacto del conductor del Uber que nos llevó al hotel el primer día que llegamos a Cusco y negociamos precio con él.

 

Quedamos en que nos recogiera sobre 08:30h en el hotel, y fuimos directos hacia Moray. Cuando llegamos no había prácticamente nadie, y pudimos hacer nosotros la visita tranquilamente. Un rato antes de irnos, fue cuando empezaron a llegar todos los tours, sobre las 10:00h aproximadamente. Así que, si decides ir por libre, quizás sea mejor llegar un poco más temprano que nosotros.

 

Para poder entrar a Moray es necesario tener el boleto turístico. Nosotros ya lo teníamos comprado del día anterior y por eso, este día hicimos estas visitas. El boleto que nosotros decidimos comprar, era el parcial del circuito III y este es válido para dos días pero tienen que ser consecutivos.

Boleto turístico parcial circuito III: 70PEN/15€ por persona
Conductor Valle Sagrado: 120PEN/26€

Sobre las 11:15h llegamos a las Salinera de Maras. Aquí ya había bastante gente, pero después llegaron muchos más tours, aunque hacen la visita bastante rápida. Nosotros estuvimos cerca de una hora y ya nos volvimos a Cusco. Esta entrada no se incluye en el boleto turístico, hay que pagarla aparte.

Entrada Salineras de Maras: 10PEN/2€ por persona

Llegamos a Cusco sobre las 13:30h. Cómo ya era la hora de comer prácticamente, el conductor nos recomendó una picantería que hay cerca del centro de Cusco que se llama «Picantería La Cusqueñita». Esta picantería es bastante grande y había mucho turista local. Mientras comíamos había espectáculos de bailes tradicionales, pero la comida no nos gustó mucho. También hay que decir que lo que pedimos fue un cuy al horno. Sabíamos que de aspecto no era muy agradable pero nos pareció caro para la poca carne que tiene. Además, era difícil comérselo y la poca guarnición que traía no estaba nada buena. Quizás otros platos estén mejor.

Almuerzo Picantería La Cusqueñita: 63PEN/14€

Por la tarde, nos pusimos en contacto con la agencia con la que queríamos hacer el tour para ir a la Montaña de 7 colores al día siguiente. La oficina la tenían aún cerrada, por el tema del COVID, así que quedamos en el hotel en el que estábamos nosotros para que nos explicara cómo era la excursión y pagarle.

 

Después, salimos a pasear por Cusco y estuvimos echando un vistazo a los souvenirs que compraríamos antes de irnos y aprovechamos para dejar la ropa en la lavandería.

Día 21: Tour a la Montaña de 7 colores

Este tour era uno de los que más nos preocupaba antes de ir a Perú, principalmente por la altura. La Montaña de 7 colores está a unos 5200 metros y no sabíamos, ni como nos iba a afectar la altura, ni si seríamos capaces de llegar, ya que no íbamos muy en forma, la verdad. Pero, lo que si teníamos claro es que queríamos ir, y además, queríamos incluir el Valle Rojo. Eso suponía alargar el tour más horas pero, habíamos leído que es muy bonito y nosotros no queríamos perdérnoslo.

 

La mayoría de tours no incluyen la visita al Valle Rojo, aunque tú puedes ir por tu cuenta hasta el mirador desde la Montaña de 7 colores (te harán pagar un par de entradas más). El problema, es que tienes el mismo tiempo que el resto del grupo para ver las dos cosas y para eso, tienes que subir a un buen ritmo, si no, no da tiempo, ya que desde la montaña hasta el mirador hay unos 40 minutos andando. Por eso, nosotros buscamos una agencia que lo incluyera, ya que no queríamos ir corriendo y dimos con Inka Time Tours.

 

El día anterior, estuvimos hablando con una chica de la agencia y nos explicó el itinerario del tour. Nos dijo que después de ver la Montaña de 7 colores, iríamos con el guía hacia el mirador y además, bajaríamos andando por el Valle Rojo, en lugar de ir por el mismo camino de ida. Eso es lo que nosotros queríamos hacer, así que dejamos el tour reservado y pagado.

Tour Montaña 7 Colores y Valle Rojo: 35$ por persona (incluye desayuno, almuerzo, guía, bastones, transporte y todas las entradas)

Después de haber hecho el trekking a la Laguna Humantay, ya íbamos menos nerviosos porque nos veíamos capaces de llegar, ya que este trekking tiene menos pendiente que el de la laguna, así que nos levantamos con ánimo y fuerza. Nos recogieron sobre las 04:30h o 05:00h y cuando ya estábamos todo el grupo completo, fuimos hacia la localidad de Cusipata. Este trayecto es por carretera asfaltada, así que aprovechamos para dormir y se nos hizo corto. En Cusipata paramos para desayunar e ir al baño. Este desayuno era buffet pero nosotros no comimos mucho porque nos sentíamos mejor si íbamos más ligeros. Lo que si nos tomamos es un mate de coca y una pastilla para el soroche una hora antes de comenzar el treeking.

 

Durante el desayuno, observamos a la gente que formaba parte de nuestro grupo, y nos surgieron bastantes dudas sobre si todo el grupo iba a hacer el mismo recorrido que nosotros, porque sinceramente no tenían pinta de haber contratado también el Valle Rojo, así que lo hablamos con el guía. Y cómo nos temíamos, el guía no sabía nada de que nosotros habíamos contratado ese tour. Pensaba que todo el mundo iba solo a la Montaña de 7 colores, pero nos dijo que no nos preocupáramos porque lo hablaría y solucionaría.

 

Aún así, nosotros ya íbamos un poco cabreados porque eso ya suponía un problema para el grupo, pero intentamos dejarlo pasar. Después del desayuno, nos montamos de nuevo en la furgoneta, esta vez para hacer el trayecto por un camino de los que ya venían siendo habituales en Perú, de tierra, estrecho, con curvas y precipicios. Tardamos alrededor de una hora en llegar a la comunidad de Phullawasipata que es desde dónde iniciamos la caminata. Durante el trayecto en la furgoneta, el guía nos dio recomendaciones, y al llegar nos prestó bastones, y dio hojas de coca y un poco de agua de florida.

 

Durante la subida, cada uno iba a su ritmo. Muchos de los que venían con nosotros decidieron coger un caballo para subir, sin ni siquiera intentarlo, incluso gente joven. Nosotros, por supuesto, íbamos a subir andando, así que sobre las 08:15h comenzamos a caminar. Este trekking realmente no es difícil, en cuanto al recorrido se refiere, ya que tiene bastantes tramos en llano, pero si que empezamos a notar bastante la altura a la que estábamos porque nos cansábamos mucho. El paisaje de alrededor es precioso y eso lo hace más llevadero.

Durante el camino, tuvimos que pararnos bastantes veces para coger aire, sobre todo en la ultima parte. Esta tiene una subida bastante pronunciada y al llegar ya cansados pues cuesta trabajo subirla pero se hace. Nosotros tardamos en llegar 1:30h aproximadamente, y aunque fue duro, al llegar arriba nos dio un subidón de adrenalina y una satisfacción muy grande por haber conseguido llegar. Hemos de decir que había un montón de gente, ya que la mayoría de tours desde Cusco van a la misma hora. Eso también quiere decir que aunque es duro y hay que tener cuidad, no es imposible.

Una vez en la base de la montaña, quedaba subir un poquito más para evitar un poco a la gente, ya que cuánto más subes más pequeñas se ven en la foto. Pero, nosotros no llegamos a subir del todo, preferimos quedarnos a mitad, hacernos alguna foto y disfrutar del momento, ya que no se está allí mucho tiempo. Normalmente, te dan unos 45 minutos, según dicen por el tema de la altura y el frío, aunque esto depende del tiempo que tardes en subir, cuanto antes llegues más tiempo estarás. Es cierto, que allí suele hacer viento y este es frío pero, nosotros esperábamos tener mucho más del que tuvimos.

Al rato de estar allí, se acercó nuestro guía para hablar con nosotros, y nos dijo que había hablado con la agencia. Esta le dijo que no hiciéramos el Valle Rojo, ya que el resto del grupo no lo iba a hacer y el guía nos propuso que fuéramos nosotros solos al mirador si queríamos por darnos una solución. Nosotros en ese momento nos cabreamos mucho porque reservamos el tour específicamente con ellos para ir al Valle Rojo y encima, habíamos pagado más y nos encontramos con este problema. Nosotros le dijimos al guía que solos no íbamos a hacerlo ya que entre el cansancio, el frío, el cabreo y el ver el camino que había que hacer hasta llegar al mirador se nos quitaron las ganas.

Pero el guía que no tenía culpa realmente, al final decidió que él haría el recorrido con nosotros y que avisaría a una chica alemana de nuestro grupo por si quería venir también. Eso suponía dejar al resto del grupo con otro guía al que él le pidió el favor para bajar, y una espera de ellos en la furgoneta hasta que nosotros llegáramos. Nosotros, a pesar de sentirnos mal por eso, decidimos ir porque no había sido culpa nuestra esa falta de organización y comunicación, y ya que estábamos allí nos animamos a ir. Y tenemos que decir que nos alegramos un montón de haber ido porque fue una auténtica pasada.

 

A pesar de la cantidad de gente que había en la montaña, por este camino no había casi nadie. Una vez en él, nos dimos cuenta de que no era tan peligroso como parecía desde abajo y eso nos tranquilizó. Además, el camino se nos hizo bastante ameno porque íbamos hablando los cuatro, y alucinando ya con el paisaje que nos rodeaba. Solo el camino ya tenía un color rojo increíble en algunas zonas, así que imagina lo que fue llegar al mirador.

Lo mejor de todo fue que en nuestra cabeza no llevábamos prácticamente ninguna imagen de lo que era realmente el Valle Rojo. La Montaña de 7 colores la habíamos visto en tantas fotos, que al llegar no te sorprende tanto porque ya sabes lo que vas a encontrar, pero el Valle Rojo no. Y cuando llegamos al mirador ALUCINAMOS.

Es increíble lo que hay tras esas montañas. Después de estar un rato allí embobados con las vistas, decidimos empezar a bajar por el valle, solos. No había nadie mas que nosotros cuatro y eso hizo que fuera una super experiencia. De verdad que nos encantó. Además, le pedimos permiso al guía para volar el drone y nos dijo que sin problemas.

El bajar por el Valle Rojo, fue más cansado porque el recorrido es más largo y el camino más incomodo en algunas partes pero mereció muchísimo la pena, encontramos hasta alpacas por allí.

Y cansados, pero con una enorme sonrisa en la cara, volvimos a la furgoneta para deshacer el camino de la ida. Paramos a comer en Cusipata y vuelta a Cusco.

 

Una vez en el hotel, decidimos escribirle a la agencia para decirles que gracias al guía fuimos al Valle Rojo y que quedamos contentos con él y se lo agradecemos mucho, pero que por parte de ellos nos defraudaron mucho y estábamos muy descontentos con la mala organización que habían tenido. En cuanto leyeron el mensaje, nos llamaron y se disculparon mil veces e incluso nos devolvieron el dinero del tour. Sólo tuvimos que pagar 70PEN/15€ de las tasas de las entradas.

 

Después de este día tan intenso, nos quisimos dar un capricho, así que volvimos a cenar a la pizzería «La Osteria» y nos comimos una buena pizza cada uno para recuperar energía .

Cena en pizzería La Osteria: 80PEN/17€
Día 22: Traslado de Cusco a Huaraz pasando por Lima

Después de 9 días, tocaba ya dejar Cusco para ir hacia un nuevo destino. Pero, aún nos quedaba parte de la mañana libre que aprovechamos para comprar souvenirs.

 

Tras estas compras, recogimos las mochilas que se habían quedado en recepción y cogimos un taxi hacia el aeropuerto de Cusco. Desde ahí, salía nuestro vuelo hacia Lima con la compañía SKY Airlines. Facturamos mochilas y esperamos allí, hasta que saliera el avión a las 15:05h. Por suerte, esta vez no nos cambiaron el horario, ni tuvimos ningún problema. Salió puntual y sobre las 16:30h ya estábamos en Lima.

Taxi hotel - aeropuerto Cusco: 15PEN/3€

Nuestro autobús hacia Huaraz no salía hasta las 21:30h, así que hicimos tiempo en el aeropuerto. Nos fuimos hacia la zona de salidas que es dónde está el food court, y comimos un rico pollo asado en la cadena «Pardos Chicken». También hay un McDonald, KFC, La Lucha Sanguchería y comida asiática.

Comida en Pardos Chicken: 47PEN/10€

Para ir hasta la estación de autobuses de Javier Prado, pedimos un Uber. Y una vez allí, facturamos las mochilas y esperamos a subirnos al autobús que nos llevaría a Huaraz. Este trayecto lo hicimos también con la compañía Cruz del Sur, en asientos del primer piso.

Uber aeropuerto Lima - estación Javier Prado: 48,50PEN/11€
Autobús Lima - Huaraz: 86PEN/19€
Día 23: Visita a la ciudad de Huaraz

Nuestro autobús desde Lima llegó a Huaraz sobre las 06:00h. El trayecto no se nos hizo muy largo e incluso pudimos dormir. Al salir de la estación, había varios taxistas esperando pero, nos pedían más dinero del que estábamos dispuestos a pagar, así que nos alejamos un poco de la estación y paramos a otro taxista que como intuíamos nos dijo un precio mucho más razonable. El trayecto desde la estación de autobuses hasta nuestro hotel era corto, ya que la estación no está muy lejos de la Plaza de Armas.

Taxi estación bus - hotel: 5PEN/1€

El hotel que reservamos en Huaraz fue el «Hotel El Rubi». Tiene muy buena ubicación pero, no es de los más económicos. Cómo ya estábamos al final del viaje y el cansancio se notaba, quisimos reservar un hotel que tuviera camas cómodas, y a decir verdad la habitación doble que nos dieron no las tenía. Además, esta habitación estaba en la 4ª planta que es la que está justo debajo de la zona de desayunos y por la mañana, había bastante ruido. Así que, pedimos por favor que si nos podían dar una habitación en una planta más baja, y el cambio fue a mejor. La habitación que nos dieron era una nupcial y la cama era mucho más cómoda.

Este hotel lo reservamos el día anterior a través de Booking pero, al llegar la chica de recepción nos dijo que salía más económico si lo reservábamos allí mismo. Así que, solicitamos la devolución a través de la aplicación para que ellos nos la aceptaran y lo reservamos allí.

 

A pesar de ser tan temprano, tuvimos suerte y al haber habitaciones libres nos dieron una, así que aprovechamos para dormir antes de salir a conocer Huaraz. A decir verdad, Huaraz no tiene mucho que ver. Esta ciudad se usa principalmente como base para conocer la Cordillera Blanca y el Parque Nacional Huascarán, pero ya que estábamos allí queríamos salir a dar una vuelta para ver que encontrábamos.

 

Primero, fuimos hacia el Mercado Central y aprovechamos para comer allí en uno de los muchos puestos que hay, ya que tienen menús super económicos que incluyen una entrada y un plato de fondo.

Menú en el Mercado Central: 7PEN/1,5€

Después, fuimos a ver su Plaza de Armas y la Catedral que no es nada bonita la verdad.

Y por último, fuimos a la agencia Inkaland Treks para reservar el tour a la Laguna 69 del día siguiente. Elegimos esta agencia porque habíamos leído que suelen hacer grupos reducidos para realizar los tours, pero nosotros fuimos en una época en la que aún no había demasiado turismo debido al COVID, así que nos dijeron que los tours los haríamos con grupos de otras agencias también, pero aún así decidimos hacerlos con ellos. Los tours en Huaraz, al menos cuando nosotros fuimos, incluyen menos cosas que los tours de Cusco. En estos solo está incluido el guía y el transporte. No incluyen ninguna comida, ni bastones para el trekking de la Laguna 69 por ejemplo, aunque a nosotros la chica de la agencia nos los prestó.

 

Después nos volvimos al hotel, y más tarde salimos a cenar a la «Pizzería Manka Fusión Artesanal».

Cena en Manka Fusión Artesanal: 84PEN/18€
Día 24: Tour a la Laguna 69

En este día del viaje, decidimos conocer una pequeña parte de la famosa Cordillera Blanca y el Parque Nacional Huascarán que es lo que nos había llevado hasta Huaraz. Para eso, cómo ya hemos comentado, contratamos un tour el día anterior con la agencia Inkaland Treks. Quedamos en que nos recogerían sobre las 05:00h en un autobús, así que nos levantamos temprano, nos preparamos y sobre esa hora salimos en busca de él. Una vez que estábamos todo el grupo completo, pusimos rumbo hacia la localidad de Yungay. Este trayecto es cómodo,  ya que la carretera está asfaltada, aunque es de un solo sentido y se tarda en recorrerlo unas 2 horas. Una vez allí, paramos en un local para desayunar. Nosotros nos llevamos nuestro propio desayuno que habíamos comprado la tarde anterior en un supermercado que hay al lado del hotel pero mucha otra gente desayunó allí y aprovechamos para ir al baño.

 

Tras esta parada, seguimos durante una hora más por caminos de tierra estrechos y con curvas, hasta la entrada del Parque Nacional Huascarán por el acceso del Valle de Llanganuco. Aquí tuvimos que pagar la entrada, ya que no estaba incluida en el tour y más adelante, hicimos una breve parada en la conocida Laguna Llanganuco  que son realmente dos lagos, el de Chinancocha y Orconcocha.

Tour Laguna 69: 60PEN/13€ (incluye guía y transporte)
Entrada Parque Nacional Huascarán: 30PEN/6€ por persona para un día

Y ahora sí, una vez que llegamos a Cebollapampa, llegaba el momento de la verdad, ya que ahí es desde dónde se inicia el sendero hacia la Laguna 69.

Eran alrededor de las 09:00h y hacia un sol esplendido, así que empezamos con muchas ganas porque lo que estábamos viendo ya nos encantaba. La primera parte del sendero sirve para ir calentando, ya que es en llano y también, para disfrutar de las vistas que se van teniendo desde ahí porque son preciosas.

Tras unos 20 o 30 minutos que es lo que tardamos en hacer esa parte, empezó lo duro. Tocaba hacer una subida de 1:30h o 2h hasta llegar a una laguna llamada «El Consuelo». Durante esa subida, encontramos cascadas y paisajes preciosos, así que cada dos por tres parábamos para hacer fotos y coger aire también.

Después de pasar esta laguna, el sendero vuelve a ser llano. Así que, aprovechamos esta parte para recuperar un poco de fuerzas, ya que después, aunque aún no lo sabíamos viene lo peor.

Tras este paseo agradable, teníamos que volver a subir para ya llegar ya a la Laguna 69. Esta parte nos costó bastante, porque estábamos ya cansados y además, estábamos a más altura por lo que la falta de aire se notaba más. Pero ya que estábamos allí, teníamos que hacer el último esfuerzo.

Casi sin aire ya, fuimos subiendo poco a poco, pensando que la laguna estaba cerca, pero nunca llegaba. Y cuando menos nos lo esperábamos….¡Allí estaba!

La sensación de satisfacción por haber llegado fue enorme, y además, estábamos alucinando con lo que estabamos viendo. La Laguna 69 es una de las lagunas glaciares de color aguamarina más bonitas del norte de la Cordillera Blanca y nosotros podemos dar fe de ello.

Estuvimos allí alrededor de 1:15h, aunque la verdad es que nos supo a poco, pero no nos podíamos quejar. Estuvimos haciendo fotos, disfrutando de las vistas y comiéndonos unos sándwiches que habíamos preparado, hasta que nuestro guía nos avisó de que teníamos que volver.

Volver ya nos costó menos, aunque íbamos con cuidado para no fastidiarnos las rodillas, ni caernos. Tardamos unas 2:00h – 2:30h horas en llegar hasta el inicio del sendero.

Una vez que estábamos de vuelta en el autobús, deshicimos el camino que habíamos hecho para venir, parando en el mismo lugar que a la ida para tomar algo e ir al baño, y ya volver a Huaraz. Por el camino, hablamos con la chica de la agencia para reservar los otros dos tours que queríamos hacer.

 

Llegamos bastante cansados, así que para terminar este día fuimos a pagarle los tours de los dos días siguientes y a cenar a una pollería que había cerca del hotel que se llama Pollería Samuel’s  y ya a dormir, que mañana tocaba otro tour pero ya menos intenso .

Cena en Samuel's Pollo: 37PEN/8€
Día 25: Tour a la Laguna Parón

El tour para ir a ver la Laguna Parón empezó más tarde que el tour anterior. Quedamos sobre las 08:00h y la primera parada que hicimos fue en el pueblo de Carhuaz, conocido por sus helados artesanales. Tras esta breve parada, pusimos ya rumbo hacia la laguna. Desde Carhuaz hasta Caraz la carretera está asfaltada, pero a partir de ahí todo el camino es de tierra, estrecho y con curvas. A nosotros se nos hizo bastante pesado la verdad, quizás porque ya empezábamos a cansarnos de tanta furgoneta y autobús por ese tipo de caminos, pero luego te das cuenta de que merece la pena cuando llegas al sitio.

Tour Laguna Parón: 60PEN/13€
Tasa Laguna Parón: 5PEN/1€ por persona

En este tour, la furgoneta llega hasta la misma laguna, así que realmente no hay que hacer ningún trekking para verla. Aunque las mejores vistas están desde el mirador, así que ahí si que hay que subir. El camino de subida no es difícil, pero si que hay que tener cuidado al andar por las rocas, ya que este camino al principio es de tierra pero luego, está todo lleno de rocas enormes que hay que ir saltando. Las mejores vistas están al final del todo.

 

Lo que si tienes que tener en cuenta, es que en esta laguna hay mucha más gente que en la Laguna 69 por ejemplo, porque es fácil llegar a ella. Aún así, creemos que merece la pena ir a verla porque es preciosa. La Laguna Parón es una de las lagunas más grandes de la Cordillera Blanca y de la región de Áncash y tiene un color de agua espectacular.

El problema de este tour es que bajo nuestro punto de vista, no dan mucho tiempo para estar en el mirador. Nosotros estuvimos una hora aproximadamente, pero nuestro guía empezó a llamar al grupo mucho antes. Al ver que parte del grupo no le hacía caso, nosotros decidimos apurar también todo el tiempo que pudimos y por eso estuvimos cerca de una hora.

 

Después de estar en el mirador, bajamos hacia la orilla de la laguna. El guía nos dio tiempo para montar en barca o hacer lo que quisiéramos. Nosotros decidimos quedarnos por allí para sacar el drone.

Cuando nos dimos cuenta, ya era casi la hora a la que teníamos que estar de vuelta en la furgoneta, así que nos fuimos corriendo. Cuando llegamos vimos que aún no había llegado nadie, y aprovechamos para sentarnos en unos bancos que había. Nuestro guía estaba en la furgoneta sentado y nos dijo que ya iría dentro de un rato a avisar a la gente, así que al ver que todavía no nos íbamos, decidimos comernos los bocadillos que nos habíamos llevado sentados en ese banco y disfrutamos de las vistas a la laguna con el nevado Chacraraju de fondo.

 

Cuando ya estaba todo el grupo completo, nos fuimos de vuelta hacia Huaraz, haciendo una parada antes en Caraz para que quien quisiera comprará unos dulces típicos de allí. Llegamos sobre las 18:30h o 19:00h y nosotros nos fuimos directos al hotel para descansar un poco, ducharnos y luego salir a cenar a una pizzería que había cerca que se llama Pizza B&B. Esta pizzería tiene un horno de leña.

Cena en Pizzeria B&B: 69,50PEN/15€
Día 26: Tour al Glaciar Pastoruri

Este fue el último tour que hicimos en el viaje, y en él veríamos por primera vez nada más y nada menos que un glaciar. El autobús nos recogió sobre las 09:00h y fuimos hacia el Parque Nacional Huascarán, pero esta vez entramos por una sección diferente a los dos días anteriores. Antes de llegar, hicimos una parada en un restaurante para que los que quisieran almorzar en él a la vuelta, reservaran la comida.

 

Una vez dentro del Parque Huascarán, hicimos varias paradas antes de llegar al glaciar para ver un manantial de agua gasificada, un par de lagunas y la peculiar Puya Raimondi, considerada como una de las plantas más bonitas de la zona  altoandina.

Tour Glaciar Pastoruri: 60PEN/13€ por persona (incluye guía y transporte)
Entrada Parque Nacional Huascarán: 30PEN/6,5€ por persona para extranjeros para 1 día

Cuando eran las 12:30h aproximadamente, llegamos al inicio del sendero que nos llevaba hacia el glaciar. Este camino es fácil de hacer, ya que la mayor parte es llana y las subidas que tiene no son muy pronunciadas. Además, está asfaltado. Eso sí, está a bastante altura y se nota.

Tardamos en recorrerlo unos 30 minutos, y aunque nosotros ya estábamos bastante aclimatados hubo un momento en el que sentimos un leve mareo. Este glaciar está a mucha altura, concretamente a 5200 metros y aunque el camino es fácil de recorrer, si que hay que tener cuidado con el tema de la altura, así que mejor hacer el camino tranquilamente, sin forzar.

 

Una vez que llegamos al glaciar nos impactó mucho oír como se está derritiendo. De hecho, se estima que en unos años desaparecerá.

Nosotros nunca habíamos visto ningún glaciar y la verdad que nos impactó mucho. Además, todo el paisaje que lo rodea es espectacular, así que nos gustó mucho este tour. Y fue la guinda perfecta para acabar prácticamente el viaje por Perú.

Ya de vuelta en el autobús, volvimos hacia el restaurante para que almorzaran los que habían reservado la comida. Nosotros decidimos quedarnos fuera porque llevamos nuestros bocadillos y ya sobre las 17:30h, nos fuimos de vuelta a Huaraz.

 

Para terminar el día, fuimos a cenar a Don Vito Pollo y Parrillas.

Cena en Don Vito Pollo y Parrillas: 48PEN/10€
Día 27: Traslado de Huaraz a Lima

Nuestro viaje por Perú ya estaba acabando y el cansancio se notaba. Este día decidimos pasarlo en el hotel hasta que saliera nuestro autobús por la noche hacia Lima. Pagamos media tarifa para poder salir más tarde, y lo único que hicimos fue ir a comer y cenar.

Comida en Don Vito Pollo y Parrillas: 45PEN/10€
Cena en Pizzería B&B: 85PEN/18€

Para ir desde el hotel a la estación de autobuses de Cruz del Sur, cogimos un taxi. Una vez en la estación, facturamos mochilas y nos fuimos de vuelta a Lima.

Taxi hotel - estación autobús: 5PEN/1€
Autobús Huaraz - Lima: 86PEN/19€ (asientos en el primer piso)
Día 28: Día por Lima y vuelta a Málaga por la noche

Llegamos muy temprano a Lima. Eran alrededor de las 06:00h, así que decidimos pedir un Uber e ir hasta el hotel dónde nos habíamos estado quedando al principio del viaje, ya que a esa hora no queríamos estar en la calle. Dormimos un poco más, y después nos fuimos al centro del Lima en Metropolitano, para pasear por última vez por la Plaza de Armas. Comimos en la  en «Sanguchería El Chinito» y ya vuelta al hotel para ducharnos y prepararnos para volver al aeropuerto con mucha pena. Pedimos un Uber y cogimos nuestro vuelo internacional que nos traería de vuelta a Málaga con una escala previa en Ámsterdam de 16 horas.

 

Y así acababa nuestro viaje por este increíble país. Perú ha sido el primer país que hemos visitado de Sudamérica y ha sido una grata sorpresa. Hemos tenido algunos contratiempos, pero lo hemos disfrutado muchísimo.

¡Gracias por todo Perú!

Si tienes alguna duda o quieres saber algo más, no dudes en ponerte en contacto con nosotros dejándonos un comentario, a través del formulario o por correo electrónico.

¡Gracias por leernos!

Comments:

  • SONIA

    30/01/2024

    Hola! Estamos planificando el viaje y no sabemos que merece más la pena si Cusco o Arequipa. Tenemos 2 opciones,
    1. sacar 1 día y medio para ver Cusco y medio día largo Arequipa.
    2. Algo menos de un día para ver Cusco y día entero en Arequipa.

    Gracias!

    reply...
  • Ana

    19/01/2022

    Que viaje tan genial! Ojalá tuviera tanto tiempo para poder hacr este viaje, pero sólo tengo 2 semanas de vacaciones. ¿Creéis que es tiempo suficiente para ver «lo principal» de Perú? ¿Qué sitios quitaríais de vuestro itinerario?

    Os felicito por vuestro blog, me está ayudando mucho a planificar mis viajes y más ahora en tiempos de covid, que cuesta más decidirse a viajar.

    reply...

post a comment